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Entrevista Robert Fisk, uno de los más conocidos corresponsales de guerra británicos

"Los medios deberían decirle a sus lectores y televidentes que en Iraq están confinados en sus hoteles y que no salen ni hacen reportajes en las calles"

BBC

Como autor o como corresponsal para Medio Oriente del diario británico The Independent, el estilo apasionado -algunos dirán controvertido- de sus reportajes le han generado tanto elogios como críticas.

Ganó el premio periodista británico internacional del año en siete oportunidades y ha informado sobre Medio Oriente en los últimos 30 años.

La BBC dialogó con Fisk sobre Irak, la cobertura de conflictos y sus encuentros con Osama Bin Laden durante la gira promocional de su último libro: "La gran guerra por la civilización - la conquista de Medio Oriente".

Usted ha dicho que su próxima visita a Irak puede ser la última, ¿por qué?

Irak se ha vuelto tan peligroso para los periodistas que mis colegas y yo nos preguntamos si el riesgo vale la cobertura.

Pero quizá vuelva.

Nunca estuve en una cobertura tan peligrosa como la de Irak y desde el punto de vista personal, creo que hemos llegado a un punto en el tema en el que nuestro acceso a fuentes reales -no estadounidenses o británicas ni del gobierno iraquí, sino gente común- es tan restringido que apenas podemos hacer nuestro trabajo.

¿Qué deberían hacer los medios de comunicación en Irak? Usted ha criticado el "reportaje desde el hotel".

Lo primero que deberían hacer es decirle a sus lectores o televidentes que están confinados en sus hoteles y que no salen de los mismos ni hacen reportajes en las calles.

Al colocar "desde Bagdad" en sus historias dan la impresión de que pueden verificar información, y eso no es así.

Por ejemplo, cuando los estadounidenses dicen que mataron 142 "terroristas" en Tal Afar, la impresión que se da es que se puede confirmar tal información, pero en realidad no es así, porque no se puede ir a Tal Afar.

La realidad es que los periodistas en Bagdad son una caja de resonancia para los portavoces oficiales y los generales. No está mal hacerlo, pero hay que decirle a los clientes las circunstancias en que se hace.

¿Cree usted que si se aprueba una Constitución a través del próximo referendo cederá la violencia?

No. La mayoría de los iraquíes sólo trata de sobrevivir. No tiene electricidad y muy poco dinero para comprar combustible. Está desesperada por proteger a sus familias, que no sean secuestrados por dinero.

Los iraquíes están asustados por los ataques suicidas, que a veces se dan a un ritmo de cinco o seis por día.

Irak se encuentra en un estado de anarquía total, desde Mosul en el norte hasta Basora en el sur.

Hay insurgentes armados que circulan por las calles de Bagdad a menos de un kilómetro de la llamada Zona Verde, donde se encuentran las embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido.

El proyecto estadounidense en Irak está totalmente muerto.

Cuando uno está allí se da cuenta de ello, pero cuando sale de esa burbuja de anarquía y mira televisión en EE.UU. o el Reino Unido se puede convencer de que todo está bien.

No está bien, es un desastre.

¿Puede hablarnos de sus impresiones de Osama Bin Laden, tras reunirse con él?

Es un hombre de una convicción feroz, que se ha vuelto más y más vanidoso con el paso de los años. Pero también es una persona que piensa antes de hablar.

Bin Laden se recostaba y se limpiaba los dientes con trozo de madera en tanto pensaba durante un minuto en qué respuesta dar.

Sus intereses han cambiado con el correr de los años.

Cuando lo encontré la primera vez, en 1993, estaba obsesionado con la victoria que habían obtenido, sus muyaidines y él, sobre los rusos en Afganistán. En 1996 estaba obsesionado con lo que él llamaba la corrupción en la familia real saudita.

En 1997 estaba obsesionado con la presencia estadounidense en el mundo árabe. Esa era probablemente su obsesión el 11 de septiembre de 2001, pero no he vuelto a verlo.

Era un hombre muy confiado y consciente, con un deseo feroz de participar en un califato islámico, con leyes coránicas y creo que con pocos derechos para la mujer.

¿Percibió usted en el último encuentro que su organización era capaz de llevar a cabo los ataques del 11-S?

No. Pero sí dijo que rezaba cada día para que Dios permitiera a al-Qaeda convertir a EE.UU. en una sombra de sí mismo.

Entonces pensé que era sólo retórica, pero cuando vi las imágenes casi bíblicas del 11 de septiembre, sí pensé que Nueva York era una sombra de sí misma.

En su último libro señala que Bin Laden intentó reclutarle, pero lo rechazó. ¿Qué buscaba?

No tengo idea. Fue durante el tercer encuentro. Al llegar a su tienda vino hacia mi con una amplia sonrisa que no me gustó y me dijo: "Uno de nuestros hermanos soñó que usted llegaría montado en un caballo, vestido como un imán, con un turbante - quiere decir que usted es un verdadero musulmán".

Sentí enseguida que intentaba reclutarme y que así lo deseaba porque yo era un periodista justo al que sería factible pasarlo a su lado.

Estaba horrorizado por esto y me puse a pensar la mejor respuesta posible, después de todo estaba rodeado de sus hombres.

Le dije: "Yo no soy musulmán. Soy un periodista y mi trabajo es decir la verdad".

El se dio cuenta que lo rechazaba y respondió: "Pero eso es lo mismo que ser un buen musulmán".

Respiré aliviado.

¿Cuál es la naturaleza de conflicto entre occidente y el mundo árabe? ¿Es un choque de civilizaciones o estamos exagerando el sustento real de un reducido número de extremistas?

Nunca percibí eso del "choque de civilizaciones". Creo que es un mito.

Vivo en el mundo musulmán entre musulmanes. Mi arrendador es musulmán, mi verdulero es un musulmán, pienso que esa idea es equivocada.

Uno de los temas en sus reflexiones sobre Medio Oriente parece ser la naturaleza cíclica de la historia y sobre cómo los líderes políticos repiten los errores de sus predecesores. ¿Puede explayarse sobre esto?

Mi libro se llama "La gran guerra por la civilización", esa inscripción se encuentra en el reverso de la medalla otorgada a mi padre durante la primera guerra mundial.

Después de ese conflicto, británicos y franceses crearon las fronteras de Irlanda del Norte, Yugoslavia y Medio Oriente.

Me he pasado toda mi carrera profesional viendo como la gente dentro de esas fronteras se inmolaba.

En mi opinión todo se trata de vincular la historia con el presente.

Irónicamente, Bin Laden también hace eso, habla de la declaración Balfour (sobre la creación del Estado de Israel), el acuerdo Sykes-Picot (por el cual Reino Unido y Francia se dividieron Medio Oriente) y la pérdida de Andalucía en el siglo XV.

Parece que la historia nos persigue y quizá debiéramos llevar un libro de historia siempre con nosotros.

¿Cree usted que internet y los blogs cambiarán la forma en que se reporta un conflicto?

No tengo idea. No utilizo internet, tampoco el correo electrónico, no tengo idea.

¿Por qué eligió ser un corresponsal?

A los 12 años miré la película de Alfred Hitchcock, Corresponsal Extranjero, en la que un reportero llamado Humphrey Haverstock viaja a Europa a cubrir el estallido de la segunda guerra mundial.

Es testigo de un asesinato, persigue espías, elude los disparos de un buque de guerra alemán, envía una primicia y enamora a la mujer más atractiva del filme - pensé que esa vida era muy buena.

No resultó ser tan así para mí en Medio Oriente. Ni tantas aventuras ni romance.

Se transformó en un caso de reportar sobre injusticias, tortura, dictadores y las guerras que han plagado la región.

Usted siempre toma partido en sus reportajes, algo que muchos corresponsales aseguran que no hacen.

Si se cree que las víctimas deben tener más espacio que las personas que cometen atrocidades, entonces sí, tomo una posición.

Pienso que si los reporteros no hacen eso es porque están locos.

Si uno está cubriendo la liberación de los campos de exterminio al final de la segunda guerra mundial, ¿daría el mismo espacio a la SS? No - uno hablaría con las víctimas.

Igualmente, cuando informaba sobre los ataques suicidas palestinos en Jerusalén en 2001, donde murieron 22 israelíes, más de la mitad niños - me centré en la atrocidad que tuvo lugar. No otorgué el mismo espacio al portavoz de Hamas.

Esta idea de que uno tiene que balancear la nota y hablar por igual con oprimidos y opresores es ridícula.

Si uno es un panadero o un conductor de autobús y ve algo terrible, uno se sentirá enojado por ello.

Yo, como periodista, también tengo el derecho a enojarme y hablar de ello con furia - eso es lo que hago.

 

 

Socialismo nacional frente a capitalismo global

El caso de Amir Peretz 

Gilad Atzmon.


Amir Peretz

La reciente elección de Amir Peretz como presidente del Partido Laborista israelí es mucho más significativa de lo que muchos comentaristas parecen dispuestos a admitir. Por primera vez, el Partido Laborista israelí está dirigido por un líder verdaderamente fogoso de la clase trabajadora. Peretz es un hombre relativamente joven que creció en una vivienda de protección estatal de Sderot, un barrio pobre al sur de Israel construido especialmente para judíos de origen árabe en los años cincuenta. En aquella época, la elite judía asquenazí no podía tolerar la idea de que los judíos de ese origen inundaran sus recién erigidas metrópolis europeas. La mayoría de los judíos de origen árabe no llegaron a formar parte del paisaje demográfico israelí hasta después de la fundación del Estado judío. Se los transportó a Israel en una operación de éxodo masivo, que a menudo fue forzada. La idea subyacente a dicha operación era la necesidad de reforzar la mayoría de la población judía de manera que excediese en número a la parte de la población palestina que se negó a huir en 1948. Una vez instalados en Israel, los judíos de origen árabe recibieron un trato bastante malo. A su llegada sintieron de inmediato la pesada mano de la discriminación supremacista asquenazí. Éstos se deshicieron de la mayoría de los nuevos inmigrantes instalándolos en viviendas económicas subvencionadas en el desierto del Negev y en otras regiones poco atractivas. Su función era servir la causa sionista, ya fuese como mano de obra barata o simplemente como un escudo humano entre las emergentes ciudades judías europeas y los árabes hostiles en el otro lado.

Peretz creció en Sderot y, en los años ochenta, llegó a ser alcalde de la ciudad. En 1995 fue elegido jefe del Histadrut, la principal organización sindical de Israel. Hace unos días acaba de instalarse en centro del escenario político israelí, tras desplazar a Shimon Peres, el sempiterno y más derrotado político de la historia actual.

La aparición de Amir Peretz es una revolución tan incalculable que Sharon y el partido Likud están en un verdadero estado de pánico. Pero no sólo el Likud. Shas, el partido ortodoxo sefardí, también está muy preocupado. Por primera vez, un sefardí laico dirige uno de los dos principales partidos. Además, se trata de un hombre de a pie, no de un heroico general del ejército israelí. No es un ex asesino del Mossad ni tiene sus manos manchadas de sangre árabe. No ha adoptado una ensoberbecida jerga asquenazí. No fue nombrado por un político asquenazí como cebo político para atraer a los judíos de origen árabe. Es un simple israelí que ha logrado dominar el segundo mayor partido nacional por derecho propio, y es un judío de origen árabe.

Peretz nació en Marruecos. Tenía cuatro años cuando llegó a Israel. Nunca ha negado su origen ni tratado de asimilarse al mundo asquenazí de Israel. Me permito argüir que, si aún existe la más remota esperanza de integrar a los judíos en la región, un hombre como Peretz podría hacerlo posible. Un hombre como Peretz, que es de origen árabe, puede tratar con respeto a sus vecinos. En lugar del sueño global de Shimon Peres de un «nuevo Oriente Próximo», en el que Israel proporcione riqueza a los árabes «inferiores», el mensaje de Amir Peretz al pueblo israelí es bastante simple y mucho menos pomposo: una vez que hagamos frente a nuestros problemas sociales, estaremos listos para hablar de paz con nuestros vecinos. En realidad, ese mensaje es más profundo que cualquier otro manifiesto político israelí que me pueda venir a la memoria. Para empezar, es genuino. Por primera vez, un político israelí considera la paz como un significante con sentido, no como un eslogan vacío. Por primera vez, un político israelí se niega a pronunciar la palabra «shalom» sólo por el gusto de pronunciarla. Pero el mensaje de Peretz no sólo es auténtico, también puede ser un mensaje destinado a la comunidad europea: ya está bien de capitalismo global. En vez de servir a la política de los grandes negocios, traten de ocuparse de su patio trasero. Puede que este mensaje le sirva de ayuda a la confusa izquierda francesa en la resolución de su crisis actual. A menos que introduzcamos alguna justicia social en nuestro discurso nacional, Europa va a convertirse en un infierno. No olvidemos que, para muchos, ya es un infierno.

El mensaje de Peretz no surge del azar. El deterioro moral de Israel está muy por delante del de Europa. En su calidad de estado americanizado, ha estado sufriendo durante muchos años el impacto de la política global. Israel, ubicado en la línea de frente del denominado «choque cultural», es el lugar donde el Este se encuentra con el Oeste. Donde el colonialista se encuentra con el oprimido colonizado. Donde el negro se encuentra con el blanco. Israel es el dolor que el colonialismo occidental dispersó en el mundo árabe. Los israelíes son los ocupantes pero, al mismo tiempo, también son los primeros en sufrir por ser los portadores de políticas condenadas al fracaso.

La sociedad israelí se deshace bajo el peso de muchos intereses enfrentados. Por una parte, se perciben las huellas liberales occidentales del capitalismo puro y duro y de la privatización. La economía israelí está controlada por grandes empresas, que han conducido a una sociedad obsesionada con el consumismo. Por la otra, se observa una distancia económica cada vez mayor entre ricos y pobres, lo cual ha dado lugar a graves alteraciones sociales. La ascensión de Peretz es una reacción directa al capitalismo global. El héroe surgido de la base es, al parecer, la mejor respuesta al enemigo anónimo global.

Lo que puede convertir a Amir Peretz en el próximo primer ministro de Israel es el capitalismo duro y los intereses globales. Está claro que la única manera de luchar contra el capitalismo global es en los frentes local y social. Eso es lo que el Partido Laborista israelí ha decidido hacer. Con mucho sentido común, se ha quitado de encima al viejo globalizador Peres para elegir a un hombre del pueblo. En las próximas elecciones, el pueblo israelí tendrá que escoger entre la difícil opción capitalista del notorio Netanyahu y el llamamiento a la transformación social y a la igualdad que les ofrece Peretz.

Me permito asumir que a eso es adonde se dirige Europa. La turbulencia en los bancos traseros del Labour Party, que dio lugar a la derrota de Blair en la Cámara de los Comunes hace menos que una semana, indica que son las preocupaciones locales las que eventualmente derribarán a Blair, no sus numerosos crímenes de guerra en Irak. A menos que Francia adopte una sincera actitud social, se dirige a una guerra civil. Si la izquierda parlamentaria europea está interesada en salvarse a sí misma, así como a Europa, de una derrota completa ante los valores estadounidenses de la avaricia y el egotismo radical, puede que le interese estar atenta a los movimientos que haga Peretz en los próximos meses. El único camino que le queda a la izquierda europea si desea sobrevivir en estos condenados tiempos consiste en alejarse de inmediato de la política de los grandes negocios y en adoptar una estrategia social que responda al discurso local y a las circunstancias de lo que aún queda del estado nacional.

23/XI/05

 

 

Empujando a los pueblos para un choque de civilizaciones

Las iglesias evangélicas y el juego de Estados Unidos en el mundo árabe.

Charles Saint-Prot.

Red Voltaire.

Desde 1947, numerosos jefes militares y dirigentes políticos estadounidenses, entre ellos los Bush, pertenecen a un grupo evangélico secreto, llamado «La familia», cuya sede se encuentra cerca del Pentágono, en la propiedad de los cedros. Esa organización, luego de aliarse al Vaticano en América Latina en contra de la teología de la liberación (N de R. No estamos de acuerdo con ésta afirmación por no estar comprobado. El texto que sigue es interesante por los datos que muestra), dirige hoy una doble ofensiva contra católicos y musulmanes. De ella provienen también los principales personajes de la dirección política de Estados Unidos y extiende su influencia por el mundo mediante sus misioneros. El politólogo Charles Saint-Prot, quien participó en el coloquio Axis for Peace, analiza, en el trabajo que hoy les presentamos, la estrategia de ese grupo evangélico en el mundo árabe.

Hace varios años que el extremismo religioso, o sea la utilización de la religión en función de objetivos políticos, se convirtió en elemento esencial de la geopolítica del Cercano Oriente. En momentos en que ciertos sectores y medios de difusión atribuyen constantemente todos los problemas al Islam, los comentaristas no mencionan sin embargo la responsabilidad de las iglesias protestantes que contribuyen a la agravación del conflicto.

Ya se conoce la importante que la iglesia evangélica conocida como «revivalista» adquirió en Estados Unidos, donde ejerce considerable influencia sobre la política de la administración Bush. Se sabe también que los miembros de esa iglesia son los más fervientes defensores de Israel y que rechazan toda concesión territorial a los palestinos.

Los evangélicos, quienes se inscriben en la vertiente de los cristianos sionistas –grupo fundamentalista protestante aparecido a fines del siglo XIX y que pretende que la institución de un Estado israelí constituye la realización de la profecía bíblica [1]-, no se limitan a prestar a Israel un apoyo moral. Su dinero contribuye a financiar la partida de los judíos de Rusia y de Ucrania hacia Israel.

Según el rabino Yechiel Eckstein, quien dirige una de las principales agencias de recolecta de fondos destinados a Israel entre los evangélicos estadounidenses, su asociación recogió, en siete años, más de 100 millones de dólares estadounidenses [2].

En octubre de 2003, extremistas sionistas y evangélicos se reúnen en el hotel Rey David de Jerusalén en presencia de Richard Perle –a la sazón presidente del Consejo para la Política de Defensa del Pentágono e influyente consejero de George Bush II– y de varios ministros del gobierno de Sharon para celebrar «el surgimiento de la Jerusalén celeste que tendrá lugar después de la destrucción del Islam » [3].

También se sabe que la corriente evangélica, que dice contar con más de 70 millones de fieles en Estados Unidos y que dispone al parecer de cientos de miles de «pastores-propagandistas » pagados, se expande ampliamente por América Latina (Evangelical Union of South America, principalmente en Brasil donde esa iglesia podría tener más de 30 millones de adeptos [4]), Japon, África (ver, por ejemplo, el papel que desempeñaron los evangélicos, favorables al presidente Gbagbo, en los sucesos de Costa Marfil (Côte d’Ivoire)), Europa y hasta en la India (Indian Missions Association -IMA) o en China... Menos conocido es el papel de los evangélicos en la política de Estados Unidos hacia el mundo árabe.

Es notorio que la Casa Blanca, el Congreso y la CIA siguen y favorecen con gran interés la expansión de las iglesias evangélicas. El odio que estas profesan al Islam, al igual que su desprecio por los cristianos árabes, hacen de ellas el instrumento favorito de la política estadounidense tendiente a ocasionar la ruptura en el seno del mundo árabe para lograr organizar un «Gran Medio Oriente» enteramente sometido a la influencia de Washington y de sus aliados israelíes.

La acción de las iglesias evangélicas en el mundo árabe tiene tres aspectos:
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La propaganda antimusulmana, que cuenta con medios considerables y achaca a los musulmanes todos los problemas del mundo. Los evangélicos fueron así los primeros en organizar, en complicidad con los neoconservadores estadounidenses cuyos compromisos proisraelíes son harto conocidos, campañas tendientes a asociar Islam y terrorismo, o sea a asociar esa religión con el «Eje del Mal».

Uno de sus objetivos predilectos es Arabia Saudita, país contra el cual mantienen una campaña constante al tiempo que estimulan ciertas hermandades a sembrar la división religiosa dentro de ese reino.
<!--[endif]--> La utilización de las comunidades cristianas árabes que actualmente desarrollan en Líbano, Palestina, Siria e Irak.

En Líbano, misionarios evangélicos recorren el país cada verano siguiendo un itinerario trazado en colaboración con la embajada de Estados Unidos. Grupos de jóvenes organizan conciertos, festivales, encuentros en las playas, antes de pasar a reuniones más precisas con vistas a convencer a los jóvenes cristianos, sobre todo a los maronitas, a sumarse a la iglesia evangélica ofreciéndoles el pago de sus estudios, visas para viajar a Estados Unidos y todo tipo de ventajas.

Esas actividades van acompañadas de un fuerte proselitismo antimusulmán que tiene mucho que ver con la agravación del confesionalismo en el país del cedro [5]. Los evangélicos usan esos mismos métodos en Siria, aunque de manera más discreta debido a la vigilancia de las autoridades.

En Irak, los misioneros de las sectas evangélicos llegaron con las tropas estadounidenses y gozan hoy de gran influencia. A golpe de dólares, se esfuerzan por conquistar a los cristianos iraquíes para que abandonen sus prácticas tradicionales, de carácter oriental y árabe, y se establezcan en comunidades separadas.

Los argumentos son siempre los mismos, se trata de incitar a los cristianos árabes al abandono de su religión tradicional a cambio de un empleo, de subvenciones para sus hijos o de una promesa de otorgamiento de visa. Al igual que el Vaticano, las iglesias tradicionales iraquíes denuncian el peligro que representan los evangélicos estadounidenses, algunos de los cuales han sido ejecutados por la resistencia.

Según el cura de la aldea cristiana de Ain-kawa, cerca de Mosul, «Durante ceremonias religiosas explicamos a los fieles que tales misioneros son en realidad agentes estadounidenses que tratan de sobornar a los iraquíes con su dinero, extranjeros que quieren acabar con nuestra historia y provocar conflictos confesionales en Irak.

Le repetimos a los fieles que no acepten a esa gente en sus casas ni en lugares donde se reúnan sus hijos». Los cristianos iraquíes afirman que esos evangélicos «no sólo pueden causar la dispersión de los fieles sino crear también un clima de enfrentamiento confesional que no existía antes en Irak. Esos extranjeros tratan de perturbar nuestras buenas relaciones con los musulmanes y [de acabar con] un clima milenario de entendimiento» [6]. Un proceso punto por punto similar se desarrolla en la Palestina ocupada, donde los evangélicos realizan esfuerzos considerables por conquistar a los fieles e incitarlos después a abandonar el país.

En tercer y último lugar, el trabajo de conversión de musulmanes constituye el aspecto más espectacular de la actividad de los evangélicos. La estrategia estadounidense de evangelización dirigida hacia los pueblos musulmanes cuenta con el apoyo de verdaderas redes así como con la elaboración de un mensaje evangélico adaptado al mensaje coránico.

Ese tipo de evangelización tiene como blanco específico ciertas comunidades musulmanas cuyos orígenes étnicos podrían ser explotados en el marco de proyectos secesionistas y antiárabes, como en el caso de las minorías kurdas de Irak y Siria, así como los kabiles y los bereberes en Maghreb.

Según el diario argelino Al Watan [7], la evangelización en Kabilia es «el resultado de un proselitismo organizado y financiado por una estrategia de evangelización de los pueblos musulmanes. En Argelia, los evangélicos se aprovechan del factor humanitario y escogen sus blancos entre la gente más desfavorecida, personas que se convierten al cristianismo por dinero (2 000 dinares, el equivalente de 20 euros), para obtener atención médica o a cambio de visas para partir al extranjero ya que las cancillerías europeas conceden más fácilmente visas de entrada a la zona Schengen a los argelinos que se presentan como cristianos «perseguidos».

Más del 74% de las personas que asisten a misa lo hacen sobre todo para obtener la ayuda financiera de los misioneros» [8]. Una de las acciones más recientes de la iglesia protestante en Constantina estuvo dirigida a los estudiantes de la enseñanza media, proponiéndoles «un apoyo escolar gratuito. Además de las clases que les proponían, los alumnos recibieron CDs, libros y otros documentos de propaganda evangélica. Ese mismo proceder (...) se utilizó en Tiaret y en otras ciudades» [9].

Según nuestras informaciones, los «diplomáticos» de la embajada estadounidense en Argelia visitan frecuentemente los territorios kabiles y estimulan el proselitismo evangélico.

En Marruecos, un sinnúmero de organizaciones evangélicas, mayormente estadounidenses, operan de forma más o menos encubierta en las regiones pobres así como en las grandes ciudades. Una organización como Arab World Ministries, sociedad misionera evangélica internacional, tiene como objetivo oficial «el anuncio de la Buena Nueva de un Salvador a los musulmanes del mundo árabe»

Esa iglesia dispone al parecer de más de 800 agentes clandestinos, más del triple de los que contaba en 2002. Estos se presentan bajo distintos disfraces, como médicos, enfermeros, militantes humanitarios, maestros, ingenieros e incluso como empresarios [10]. En enero de 2005, durante la visita a Marruecos del predicador evangelista y presentador televisivo Josh McDowell, como representante de la Crusade for Christ International (7 000 voluntarios a través del mundo), la publicación Journal-hebdo escribió «Asaltado Marruecos por los neoprotestantes estadounidenses» [11].

Al trabajo de los evangélicos estadounidenses se suma la propaganda de numerosas estaciones de radio y televisión que gozan del apoyo de Estados Unidos, sobre todo del Congreso y la CIA, como Radio El Mahabba, que transmite las 24 horas mediante el canal de audio del satélite Eutelsat Hotbird 3, la cadena CNA-Channel North Africa, Arabvision, Life-TV, Miracle Channel, etc., sin hablar de la cadena estadounidense de propaganda en árabe Al Hurra.

La propaganda evangélica se inserta también en los proyectos de programas para el desarrollo de Internet, como el programa de desarrollo del uso de Internet (GIPI, Global Internet Policy Initiative) emprendido por el Departamento de Estado en el marco de la Iniciativa de Asociación del Medio Oriente (MEPI), que ya se extiende a Argelia, Túnez, Marruecos, Egipto, Siria, Líbano, Jordania, Irak, Arabia Saudita, Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Yemen y Palestina.

Por supuesto, esa acción de supuesta evangelización, estimulada, financiada y protegida por el gobierno de Washington, no responde a ningún sentimiento religioso sincero. Su objetivo es crear focos de discordia dentro de los países árabes con el fin de desestabilizarlos y debilitarlos. Su desarrollo atiza artificialmente el choque de civilizaciones y se inscribe en el marco del proyecto en marcha desde el 11 de septiembre de 2001 para demonizar el Islam.

Simplemente forma parte de la política de Estados Unidos tendiente a remodelar el «Gran Medio Oriente» y a extender la hegemonía estadounidense.

Charles Saint-Prot
Directeur de l’
Observatoire d’études géopolitiques.
Los artículos de esta autora o autor <!--[endif]--> 

[1] Donald Wagner in Daily Star (Beirut), 8 de octubre de 2003.

[2] Fuentes: Radio-Canadá, programa «Zone libre» del 23 de enero de 2004: «Les chrétiens sionistes»...

[3] Ver nuestro artículo «Sommet historique pour sceller l’Alliance des guerriers de Dieu, Voltaire, 17 de octubre de 2003.

[4] cf. Le Monde, 7 de mayo de 2005: «L’Église brésilienne face à la montée des évangélistes».

[5] Testimonios recogidos en Líbano...

[6] Cf. Hebdomadaire Magazine, Beirut.

[7] Al Watan, 26 y 27 de julio de 2004.

[8] Argel (AP), 15 de mayo de 2004.

[9] Diario argelino le Jeune Indépendant, 16 de agosto de 2004.

[10] Diario marroquí Le Matin, 17 de marzo de 2005.

[11] Ver Le Journal-hebdo del 8 de enero de 2005.

23/XI/05

 

 

Ahora a la tortura le dicen abuso.

Robert Fisk.

"Prevalecer" es hoy la palabra de moda en Estados Unidos. No vamos a "ganar" en Irak: eso ya lo hicimos en 2003, ¿cierto?, cuando entramos a sangre y fuego en Bagdad y derrocamos a Saddam Hussein. Luego George W. Bush declaró "misión cumplida". Ahora, pues, debemos "prevalecer". Eso dijo esta semana FJ Bing West, ex militar que fue secretario asistente para asuntos de seguridad internacional del gobierno de Reagan. Al promover su nuevo libro, en el que dice describir la batalla de Fallujah "desde el frente", hizo un estremecedor esbozo de lo que aguarda a los musulmanes sunitas de Irak.

Yo estaba sentado a unos metros de Bing -promoviendo mi propio libro- cuando explicaba a los grandes y los buenos de Nueva York la forma en que el general Casey impondrá toques de queda en las ciudades sunitas de Irak, una tras otra; y si los sunitas no aceptan la democracia, serían "ocupados" (usó esa palabra) por tropas iraquíes hasta que aceptaran. Habló del "valor" de los soldados estadunidenses -ni una palabra del monstruoso sufrimiento de Irak- e insistió en que Estados Unidos debe "prevalecer" porque una victoria "jihadista" es impensable.

Apliqué a Bing el comentario que hizo el duque de Wellington a sus soldados en Waterloo: le dije al público que no sabía si West atemorizaba al enemigo, pero vaya que me asustaba a mí.

Nuestra aparición en el Consejo de Relaciones Exteriores -ubicado en una mansión de la calle 58, con mullidos sofás y un aire acondicionado que da miedo de tan fuerte (ya estamos en noviembre, caray)- formó parte de una serie titulada Irak: la guerra en marcha.

¿En marcha?, me pregunté. Irak es una catástrofe. Tal vez Bing se crea que va a "prevalecer" sobre los "jihadistas", pero todo lo que yo pude decir es que el proyecto estadunidense en Irak está acabado, que es una tragedia colosal para los iraquíes, los cuales perecen a una tasa, tan sólo en Bagdad, de mil por mes; que los estadunidenses deben irse para que la paz se restaure y cuanto antes, mejor.

Muchos en el público eran sin duda del mismo parecer. Un anciano caballero arruinó sin aspavientos la presentación de West al describir el daño masivo causado a Fallujah cuando fue "liberada" por tercera vez por los estadunidenses en noviembre del año pasado. Yo describí con delicadeza a las personas con las que los soldados y diplomáticos de Bing tendrán que hablar si quieren desenredarse de este lío, entre ellos ex oficiales iraquíes que son líderes de la parte no suicida de la insurgencia, en quienes recaería la tarea de tratar con los "jihadistas" una vez que los muchachos de Bing salgan de allá. Para poder retirarse, dije, los estadunidenses necesitarán la ayuda de Irán y Siria, naciones que actualmente el gobierno de Bush se dedica a fustigar (y no sin razón). El silencio acogió esta observación.

Era una extraña semana para estar en Estados Unidos. En Washington, Ahmed Chalabi, uno de los tres viceprimeros ministros de Irak, se dejó caer para mostrar cuán limpias tiene las manos. Me tuve que recordar constantemente que fue condenado en ausencia en Jordania por un cuantioso fraude bancario. Que fue él quien suministró a la reportera Judith Miller del New York Times toda la información falsa sobre las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. Fueron sus compañeros desertores los que convencieron al gobierno de Bush de que tales armas existían, y él quien fue acusado apenas el año pasado de entregar informes secretos de inteligencia a Irán. Todavía está bajo investigación por la FBI.

Pese a todo, Chalabi pronunció un discurso ante el derechista Instituto de Empresarios Estadunidenses en Washington, se negó a disculparse en lo mínimo ante Estados Unidos y luego -esperen a oír esto- se reunió con la secretaria de Estado Condoleezza Rice y con el consejero de seguridad nacional Stephen Hadley. También el vicepresidente Cheney y el secretario de la Defensa Donald Rumsfeld accedieron a recibirlo.

En contraste, la inocentona reportera conservadora que se tragó los informes de Chalabi fue sujeta a una entrevista de veras despiadada por el Washington Post después de renunciar a su periódico a causa de la filtración de Libby en el Plamegate. Un "desfile de Judys" apareció en la entrevista, escribe la periodista Lynne Duke: "Judy indignada. Judy entristecida. Judy encantadora. Judy conspiradora. Judy, la reportera estrella del New York Times que se volvió la acosada víctima de los propaladores de chismes...": al proclamar su intención de no disculparse por escribir sobre amenazas a Estados Unidos, lo hizo "con énfasis, casi con frenesí, con sus ojos de cruzada resplandecientes de lágrimas". Cielos. 

No puedo menos que reflexionar en lo extraña que ha sido la respuesta de los medios estadunidenses a la demencia, el colapso y la anarquía de Irak. Es Chalabi, el viejo amigo de Judy, quien debiera estar recibiendo este trato, pero no: él está de vuelta a sus viejos trucos de engañar y manipular al gobierno de Bush, mientras la prensa estadunidense hace trizas a una de sus reporteras para desquitarse. 

En estos días estar en Nueva York y Washington es como vivir en un prisma. La "tortura" pasó de moda. Nadie tortura en Irak, en Afganistán o en Guantánamo. Lo que los estadunidenses cometen con sus prisioneros es "abuso", y esta semana hubo un momento maravilloso cuando Amy Goodman, quien es el sueño de todo izquierdista, mostró imágenes de la magnífica película de Pontecorvo La batalla de Argel (1965) en su programa Democracia Ahora. El "coronel Mathieu" -la cinta es en parte ficción- aparece explicando por qué la tortura era necesaria para salvaguardar vidas francesas. Luego apareció el vocero de Bush, Scout McClellan, diciendo que si bien no hablaría sobre métodos de interrogatorio, el objetivo primordial del gobierno es salvaguardar vidas estadunidenses. 

Hoy los periodistas estadunidenses se refieren a "leyes sobre abusos" en vez de leyes sobre tortura. Sí, abuso suena mucho mejor, ¿verdad? Cuando uno es objeto de abuso no hay lamentos ni gritos de agonía. No hay aullidos de dolor. No se pone en duda el estado mental de las bestias que perpetran ese abuso en nuestro nombre. Y no hay problema en recordar que el gobierno de Lord Blair de Kut al-Amara ha concluido que es correcto utilizar información obtenida mediante ese sadismo. Hasta el ministro del exterior Jack Straw estuvo de acuerdo.

Así pues, es un alivio dirigirse a los Archivos Nacionales de Estados Unidos, en Maryland, para investigar intentos de producir una democracia árabe después de la Primera Guerra Mundial, un gigantesco Estado árabe moderno desde la frontera turca hasta la costa atlántica de Marruecos. Militares y diplomáticos estadunidenses intentaron crearlo en un breve y brillante momento de la historia de su país en Medio Oriente. Lástima: el presidente Woodrow Wilson murió, Estados Unidos se volvió aislacionista, los vencedores británicos y franceses hicieron jirones la región para sus propios fines y provocaron la tragedia a la que nos enfrentamos hoy. Prevalecer: sí, cómo no. 

© The Independent 

23/XI/05

 

 

Extractos de su último libro: "La gran guerra por la civilización. La conquista de Oriente Medio"

Respuestas de Robert Fisk a la guerra de Iraq.

La semana pasada, el mundialmente conocido periodista Robert Fisk presentaba su nuevo libro en una librería de Amberes. A continuación se presentan algunos extractos.

Los periodistas hacen su trabajo desde el hotel.

Robert Fisk. En Iraq, realizar labores periodísticas desde el hotel está a la orden del día. CBS, CNN... todos están bien protegidos tras sus enormes murallas de hormigón. Los corresponsales escuchan al portavoz de Estados Unidos, asisten a la conferencia de prensa de las fuerzas británicas, telefonean al Ministro de Información iraquí y envían sus comunicados desde la habitación del hotel. Desde luego no estoy en contra de eso, pero por lo menos que admitan de una vez que no quieren aventurarse a salir al exterior. Actualmente están dando una imagen de normalidad que en absoluto se corresponde con la situación. No es mi forma de hacer periodismo.

Los estadounidenses se desplazan con miedo de un cuartel a otro.

Robert Fisk. Olvidemos las historias relativas a la nueva constitución. Olvidemos el reciente referéndum. La realidad iraquí es muy diferente. La resistencia tiene el control del país, desde Kirkuk hasta Bassorah, incluidos los sectores más importantes de Bagdad. Los estadounidenses se desplazan con miedo de un cuartel a otro en sus vehículos blindados.

La resistencia está mayoritariamente formada por militares y oficiales

Robert Fisk. Hace poco me encontré con tres dirigentes de la resistencia armada. Uno de ellos, antiguo general del ejército iraquí, me dijo: «Es la segunda vez que nos encontramos. La última vez fue en 1980, en la primera línea de frente contra Irán. En aquella época usted me entrevistó después de haberse subido a mi tanque.» La resistencia está mayoritariamente formada por militares y oficiales.

Decenas de miles de civiles han muerto desde el inicio de la guerra

Robert Fisk. Quería tener una idea del número de civiles muertos debido a la ocupación. El pasado mes de julio, me dediqué a ir de hospital en hospital contando, uno por uno, los cadáveres que se encontraban en los depósitos de Bagdad. En un mes, conté 1100 fallecimientos de civiles como resultado de la violencia. Únicamente en la capital. Si a ellos les sumamos los muertos del resto de las ciudades, donde la violencia no es menor, podemos alcanzar la cifra de entre 3000 y 4000 muertos por mes, lo que representa a unas cuantas decenas de miles de personas muertas desde el inicio de la guerra.

Hay escuadrones de la muerte activos en Iraq

Robert Fisk. En Iraq nadie quiere una guerra civil. Jamás, en toda la historia del país ha habido una guerra civil. Suníes y chiítas no son enemigos, pero cuando vemos que una bomba siembra de muertos una estación de autobuses, caemos en la cuenta de que alguien quiere provocar una guerra civil en Iraq. Todos los atentados no son siempre obra de la resistencia o de Al-Qaeda. Los escuadrones de la muerta están activos y obedecen órdenes. Pero, ¿órdenes de quién? Yo sólo me menciono los hechos, ustedes podrán sacar sus propias conclusiones.

Los estadounidenses y los británicos, ¿serán ellos el principal grupo de combatientes extranjeros?

Robert Fisk. El presidente Bush y Tony Blair hablan sin parar de los combatientes extranjeros que organizan los actos terroristas en Iraq. Sin embargo, olvidan mencionar que el principal grupo de combatientes extranjeros (unos 180.000) viste los uniformes de los Estados Unidos o de sus socios de la coalición.

La salida de los estadounidenses tendrá influencia en todo el mundo

Robert Fisk. Se trata de petróleo, por supuesto, pero no sólo de eso. Se trata de la construcción del Imperio. Las superpotencias tienen siempre una necesidad innata de guerras y conquistas. Sin embargo la guerra en Iraq se ha terminado. Para Estados Unidos, Occidente ha perdido la guerra en Iraq porque los iraquíes no nos interesan en absoluto. Estados Unidos debe marcharse, pero es incapaz de hacerlo y por eso las arenas del desierto están cada vez más impregnadas en sangre. La retirada de Estados Unidos tendrá influencia en todo el mundo y, si de una cosa podemos estar seguros es que, una vez que Estados Unidos anuncie un principio de retirada, las tropas británicas abandonarán Iraq.

Occidente quiere llevar la democracia a Oriente Medio. Sin embargo no se trata de democracia, sino de control. Sí, quizás los iraquíes quieran unos pocos de nuestros valores democráticos pero lo que sobre todo quieren es liberarse y librarse de la ocupación. Más que democracia, los iraquíes quieren justicia y libertad.

La situación hoy en día es tan grave como la de los años 20

Robert Fisk. Para comprender Oriente Medio, es necesario comprender la historia de la región. Siempre sucede lo mismo, Occidente cree que puede olvidar la historia. En mi libro, pretendo hacer paralelismos entre la ocupación británica de los años 20 y la situación que se vive hoy en día. Se repiten las mismas brutalidades por parte del colonizador, surgen los mismos focos de resistencia que, inevitablemente, desembocarán en iguales resultados.

Los ciudadanos iraquíes ¿son el objetivo de la resistencia?

Ataques contra Estados Unidos y las fuerzas de la alianza

http://www.pvda.be/images/solidair2005/sol4105/P12_aanslagen.jpg

http://www.pvda.be/images/solidair2005/sol4105/P12_NYTimes.jpg

El 11 de abril de 2005, el New York Times trazó el gráfico que aquí se muestra2 y que abarca el período de marzo de 2003 a marzo de 2004 de los atentados contra las tropas estadounidenses, sus aliados, los civiles, las tropas iraquíes y otros objetivos.

A finales de 2004, Anthony Cordesman, del prestigioso Center for Strategic and International Studies, escribía lo siguiente: «Estados Unidos ha reaccionado tarde a la resistencia iraquí. Tan tarde que ha tenido que admitir que dicha resistencia podría contar con un enorme apoyo procedente, sobre todo, de la población.» (1)

Realizó un análisis particularmente interesante del número de atentados cometidos entre septiembre de 2003 y octubre de 2004. En este análisis se muestra que el 75% de los atentados van dirigidos directamente a los militares estadounidenses y a sus socios de la coalición. Únicamente el 4,1% van dirigidos contra la población civil. Estas cifras contrastan con la imagen global presentada por los medios de comunicación.

El 11 de abril de 2005, el New York Times trazó el gráfico que aquí se muestra (2) y que abarca el período de marzo de 2003 a marzo de 2004 de los atentados contra las tropas estadounidenses, sus aliados, los civiles, las tropas iraquíes y otros objetivos. En él se ve claramente que los objetivos civiles son muy pocos. Además, tampoco es totalmente cierto que los atentados contra la población civil sean obra de la resistencia. La resistencia nunca ha dejado de condenar cualquier acción llevada a cabo contra la población civil. Incluso el número de ataques contra las tropas iraquíes es muy limitado, pese al enorme incremento de reclutamientos. ¿Por qué los medios de comunicación no hacen balance de estas cifras?

1 Cordesman A. The Developing Iraqi Insurgency: Status at end-2004 [El desarrollo de la insurrección iraquí. Situación a finales de 2004]. (www.csis.org/features/iraq_deviraqinsurgency.pdf)

2 El gráfico fue remodelado por Junaid Alam, a partir de la base de datos del NYT. Does the Resistance Target Civilians? According to US Intel, Not Really [¿Es cierto que la resistencia toma a civiles como objetivo? No del todo, según las informaciones estadounidenses]. (lefthook.org/Politics/Alam041605.html)

Robert Fisk. La grande guerre pour la civilisation. La conquête du Moyen-Orient. (La gran guerra por la civilización. La conquista de Oriente Medio) Ed. La Découverte, 2005, 1437 páginas.

16/XI/05

 

 

El caso Libby y la guerra interna en Estados Unidos.

James Petras. 


Libby

El debate nacional que está produciéndose en los medios de comunicación a causa del procesamiento de Irving Lewis Libby, por perjurio y obstrucción a la justicia, no está teniendo en cuenta cuestiones más fundamentales que afectan al contexto estructural profundo y que son las que han motivado la conducta criminal de aquél. La explicación más superficial sobre el asunto se basaría en la idea de que Libby, al revelar la identidad de Valerie Plame (como agente de la CIA), actuó movido por el deseo de “venganza” para castigar a su marido, Wilson, por denunciar las mentiras inventadas por Bush acerca de la “importación” de uranio de Níger por parte de Iraq. Otros periodistas han afirmado que Libby actuó así para “tapar” las mentiras que llevaron a la guerra. Sin embargo, las declaraciones efectuadas plantean una cuestión más profunda: ¿Quiénes fueron los que fabricaron la propaganda de guerra, a quién estaba Libby protegiendo? Y no sólo los “fabricantes de la guerra”, sino también los planificadores estratégicos, los que elaboraron el discurso de guerra y los arquitectos de la misma, que actuaron de la mano junto a los propagandistas y los periodistas que difundieron la propaganda? ¿Qué vínculos existen entre todos esos funcionarios de alto nivel, los propagandistas y los periodistas? 


Valerie Plame (CIA)

Igualmente importante es averiguar, teniendo en cuenta los puestos de poder que ese ‘cabildo’ ocupa y la influencia que ejercen en los medios de comunicación y en el diseño de la política estratégica, cuáles han sido las fuerzas que han intervenido en la presentación de cargos criminales contra un operativo clave del ‘cabildo’ en cuestión.

Para comprender mejor el ascenso y aparente caída de Irving Lewis “Scooter” Libby, es imprescindible saber que era miembro de un grupo ideológicamente cohesionado con una larga historia de ideología compartida, propósitos comunes y colaboración organizativa.

La subida de Libby al poder fue parte integrante del ascenso de los neo-conservadores sionistas (Zioncons) a las cimas del poder político en EEUU. Libby fue estudiante, protegido y colaborador de Paul Wolfowitz durante 25 años. Libby, junto con Wolfowitz, Elliot Abrams, Douglas Feith, Kagan, Cohen, Rubin, Pollack, Chertoff, Fleisher, Bristol, Marc Grossman, Shumsky y una caterva de políticos influyentes vienen siendo desde hace mucho tiempo los partidarios y los defensores agresivos de una corriente virulentamente militarista del sionismo que va unida de forma orgánica al derechista Partido Likud de Israel. En los primeros años de la década de 1980, Wolfowitz y Feith se encargaron de pasar documentos confidenciales a Israel, lo que hizo que Feith perdiera temporalmente su acreditación de seguridad.

Los ideólogos Zioncons iniciaron su “Larga Marcha” a través de las instituciones del Estado. En algunos casos, como consejeros de congresistas de derechas pro-Israel; en otros, en los niveles inferiores del Pentágono y del Departamento de Estado; y, durante los regímenes de Reagan y Bush padre, también como académicos o dirigentes de grupos de expertos conservadores en Washington. Con la elección de Bush en 2001, se trasladaron a puestos estratégicos importantes en el gobierno, emergiendo como los ideólogos y propagandistas principales de una secuencia de guerras contra los adversarios árabes del Estado de Israel. Importantes Zioncon, como Libby, prepararon una estrategia de guerra para el gobierno del Likud en 1996, y después reciclaron el documento para la guerra de EEUU contra Iraq antes e inmediatamente después del 11-S. Junto a su ascenso a los puestos de poder más influyentes en la administración Bush, los Zioncons atrajeron a nuevos reclutas, como la reportera del New York Times Judith Miller. Lo que resulta sorprendente de las operaciones del ‘cabildo’ Zioncon es la forma absolutamente abierta y directa con la que actuan: el antiguo Director de la Agencia Nacional de Seguridad (con Reagan) el Teniente General William Oden, el General de Marina jubilado Anthony Zinni, el Coronel K. Wilkerson (antiguo director del gabinete de Powell), el Teniente Coronel jubilado de la Fuerza Aérea Karen Kwaiatkowski, el Asesor de Seguridad Nacional del Presidente George Bush (padre) Brent Scowcroft, y numerosos funcionarios desencantados, incluyendo veteranos de las agencias de inteligencia, observadores de alto nivel y antiguos diplomáticos criticaron abiertamente la toma del poder de la política estadounidense por parte de los Zioncons y la promiscua relación existente entre ellos y los generales israelíes y la policía secreta internacional de Israel, el Mossad, quienes tenían acceso libre y total a sus despachos.

En la elaboración de la invasión de Iraq, los Zioncon Wolfowitz y Libby fueron los arquitectos de la estrategia militar para Rumsfeld y Cheney, sus jefes putativos. Douglas Feith estableció la “Oficina de Planificación Especial” para fabricar las mentiras que justificaran la guerra. Judith Miller, David Frum y Ari Fleisher fueron de utilidad en la difusión de las mentiras y la propaganda de guerra a través de artículos, entrevistas, conferencias de prensas y discursos escritos para el Presidente Bush. Una revisión de los principales periódicos y documentos gubernamentales revela que los Zioncons, en todo momento, se hicieron eco al pie de la letra de las demandas políticas que emanaban del régimen de Sharon: EEUU invadiría y destruiría el régimen iraquí y su aparato de estado. Ni un solo Ziocon en el gobierno, fuera de prestigiosas universidades privadas o grupos influyentes, expresó la más mínima desviación de la política de guerra del régimen de Sharon. En lo que es posiblemente una de las más cínicas estratagemas de la historia reciente, Zioncons anti-arabes definieron la cruzada anti-Islam, en nombre del Gran Israel, como una política de democratización del Oriente Medio… - los mismos que bombardearon la ciudad de Jenin hasta reducirla a escombros o los que arrojaron napalm arrasando Faluya.

La Guerra Interna

En su arrogante avance para hacerse con el control absoluto de la política gubernamental, y motivados por su fanática lealtad al Gran Israel, los Zioncons se esforzaron para manipular o marginar a muchas de las instituciones clave del estado imperial estadounidense. Para burlar los servicios de inteligencia de la CIA que no apoyaban la agenda israelí de guerra con Iraq, el Zioncon Douglas Feith (número 3 en el Pentágono) estableció la Oficina de Planificación Especial, que fabricaba propaganda y la hacía llegar directamente a la Oficina del Presidente evitando y marginando cualquier análisis crítico de la CIA. Wolfowitz y Rumsfeld prescindieron totalmente de los generales importantes, favoreciendo que “partidarios” anodinos y desconocidos llegaran hasta altos puestos, rechazando cualquier consejo que pudiera oponerse o cuestionar sus planes de guerra contra Iraq. El Secretario de Estado llegó a definir como “chorradas”, debido a sus descaradas falsedades, un discurso que Irving Libby había preparado para él. Su jefe de confianza, el Coronel Wilkerson, ha escrito en términos despreciativos sobre el ‘cabildo’ Zioncon, que marginó al Departamento de Estado, incluyendo a su jefe, Colin Powell.

Finalmente, el FBI se ha visto implicado en una guerra permanente con el Mossad israelí por la llamativa y masiva entrada de espías israelíes en EEUU – desde septiembre de 2001 se ha deportado a cientos de ellos.

El delito de Libby (perjurio por revelar la identidad de una agente de la CIA) es un crimen menor comparado con los crímenes a gran escala y largo plazo contra la humanidad, el Derecho Internacional y la Constitución de EEUU cometidos por los Zioncons empotrados en el Estado de EEUU. Sin embargo, el procesamiento de Libby revela la intensa lucha interna por el control del estado imperial estadounidense entre los Zioncons y los tradicionales dirigentes de sus instituciones más importantes. Junto al arresto de Libby llevado a cabo por el Fiscal Federal, el FBI ha arrestado a dos importantes consejeros políticos del lobby pro-israelí más influyente (AIPEC) por espiar para el Estado de Israel. Estas no son las simples acciones aisladas de unos funcionarios individuales o de unos investigadores. Para poder proceder contra poderosos dirigentes Zioncons como Libby y los de AIPEC (Rosen y Weissman), contaron con poderosos respaldos institucionales; de otra manera, las investigaciones hubieran terminado incluso antes de empezar.

La CIA se siente profundamente ofendida por la usurpación Zioncon de su misión de inteligencia, por sus canales directos con el Presidente, por su absoluta lealtad hacia el Estado de Israel y por ignorar cualquier fuente fidedigna. Los militares están inmensamente enfadados por su exclusión de los consejos de “gobierno” en las cuestiones relativas a la guerra, por la desastrosa política de guerra que ha restringido el reclutamiento de fuerzas armadas, por la devastada moral de la tropa y por la grotesca ignorancia de los Zioncon de los elevados costes de la ocupación colonial. No es por tanto prodigioso que el General Tommy Frank se haya referido al Zioncon Douglas Feith como “el más estúpido bastardo con que jamás me he encontrado”.

La presente guerra institucional recuerda un conflicto anterior entre el Senador derechista Joseph McCarty y el Departamento de Estado. Por entonces, a mediados de la década de 1950, el Senador McCarthy fue acumulando poder a base de hacer depuraciones, primero en los sindicatos, luego en Hollywood y en las universidades, a la vez que promovía a funcionarios conservadores que pensaban como él. Extendió con éxito sus investigaciones y purgas al Departamento de Estado y, finalmente, intentó hacer lo mismo con los militares. Fue ahí donde el Senador McCarthty encontró su “Waterloo”, saliéndole el tiro por la culata; el Ejército se le plantó, rechazó sus acusaciones y desacreditó sus mentiras y saqueos para hacerse con el poder.

¿Estamos siendo testigos hoy en día del despliegue de un proceso similar? ¿Podrán llegar a desbaratarse las mentiras de los Zioncons para absorber el poder al haber llegado descaradamente lejos en el núcleo estatal? En cualquiera de las vistas abiertas entre los Zioncons y los órganos constituidos del Estado, se debería revelar a la gente la naturaleza real del conflicto y todo lo que nos estamos jugando: fundamentalmente, la opción entre “Ante todo, primero Israel’ y los intereses políticos de EEUU.

Mientras tanto, los Zioncons no se están acobardando en absoluto por los juicios contra sus colegas del AIPEC y de la oficina del Vicepresidente: siguen presionando a toda vela para que EEUU ataque a Siria e Irán, vía sanciones económicas y bombardeos militares. El 30 de octubre de 2005, el anterior jefe de la policía secreta israelí (Shin Bet) le dijo a AIPEC que intensificara su campaña de presiones para que EEUU ataque a Irán (Israel National News.com). AIPEC se aseguró en el Congreso estadounidense un voto casi unánime a favor de las sanciones económicas contra Siria. A pesar de las manifestaciones masivas y con un Congreso ‘capturado’, parece, de forma paradójica, que las únicas fuerzas capaces de derrotar al monstruo Zioncon, como en otro tiempo se hizo con Joe McCarthy, más que por los hechos de aquél, serán las voces con poder que en el interior del Estado se sienten amenazadas por inminentes guerras desastrosas.

16/XI/05

 

 

Primero el 11-S, luego el 777: Será Irán el próximo Irak

William Hughes
Media Monitors

Hace cerca de una semana, escribí a una amiga diciéndole que pensaba que el Partido de la Guerra estaba a la defensiva y que los memorandos de Downing Street tenían un impacto creciente y positivo en la opinión pública. Agregué que el plan de los neoconservadores de que EE.UU. invada Irán pasaría pronto a la historia. Mi única preocupación, expliqué, era que pudiera “crearse” un “incidente” para invertir la tendencia. Entonces, el 7 de julio de 2005, alias “777” (súmese el 2 y el 5 en 2005 y se obtiene un 7), mi peor temor se hizo realidad. ¡Terroristas habían atacado Londres, Inglaterra! Mataron a 49 personas inocentes e hirieron a unas 700 más, en un despiadado ataque coordinado con todas las características de una operación profesionalmente entrenada. ¿Cui bono? Ahora, Irán, gracias al belicismo persistente de los neoconservadores (2), y otros de la misma calaña, volverá probablemente a ser el objetivo del Partido de la Guerra, dirigido por la sedienta de sangre banda Bush-Cheney. (3)

En la televisión, ningún comentarista, incluyendo a la presentadora de NBC News, Andrea Mitchell, (esposa de Alan Greenspan), se atrevió a mencionar la conexión de los atentados de Londres con las fracasadas políticas de la Guerra de Irak del presidente George W. Bush, Jr. EE.UU., con sus aliados británicos, en lugar de llevar ante la justicia a los responsables por el 11-S, lanzaron una guerra contra Irak, por razones que resultaron ser todas nada más que condenables mentiras. Los memorandos de Downing Street dejan claro que la inteligencia fue “amañada” alrededor de la política. (4) Ahora, Irak arrasado se ha convertido en bastión de militantes islámicos. Al Qaeda nunca tuvo mejores amigos para realizar su reclutamiento, que el maniático Bush y su perro faldero británico, el primer ministro Tony Bair. ¿Se darán cuenta alguna vez los ciudadanos del Reino Unido y de EE.UU. de la realidad de esta situación?

En cuanto a la historia, los responsables políticos basados en Londres fueron los principales arquitectos, a menudo junto con sus homólogos de Washington, o viceversa, de gran parte de la miseria, la muerte y el caos sufridos actualmente por el Medio Oriente. (5) La infame Declaración Balfour (6); el complot para deponer a Mohammad Mossadeg en Irán, en 1953 (7); el golpe que derribó a Abdel Karim Kassem en 1963, en Irak, y que finalmente llevó al poder al dictador Sadam Husein en 1979 (8); junto con la Guerra del Golfo Pérsico de 1991 (9), son los pasos que recuerdo de inmediato.

Mientras me tambaleaba bajo las dimensiones humanas del 777, (los ataques de Londres) y también su impacto negativo sobre el Movimiento Contra la Guerra, Michael Chertoff, el nuevo zar del Departamento de Seguridad Interior, se presentó en la televisión. Abandonó un puesto de juez federal altamente apreciado para hacerse cargo del DSI, porque supuestamente quería “servir a su país”-. Me cuesta creerle. Tiene vínculos estrechos con algunos de los neoconservadores y también con los manipuladores de AIPAC, el poderoso lobby de Israel-Ante-Todo. (10) Dos de sus ex empleados están siendo investigados actualmente por el caso de espionaje Larry Franklin. (11). Mientras observaba y escuchaba a Chertoff, pensé que era como si hubiera ensayado sus líneas de antemano, ¡aunque los atentados de Londres acababan de ocurrir esa misma mañana! ¡Nada de lo que dijo fue espontáneo! Estaba seguro de que los ataques eran “obra de Al Qaeda”. Tenía todas las respuestas. Todo fue un poco demasiado perfecto para mi gusto. Todo parecía, ¿cómo decirlo? – ¡amañado!

Mientras seguía reflexionando sobre cómo los medios controlados de EE.UU. reaccionaban selectivamente a 777, me sentí agradecido por lo menos por una cosa– ¡el Congreso de EE.UU. no estaba en sesión! Había suspendido sus actividades por el verano. Esto significaba que los insufribles halcones belicistas, el representante Tom Lantos (demócrata de California) y el senador Joseph Lieberman (demócrata de Connecticut), dos de las luminarias de Israel-Ante-Todo, no pudieron tramitar a la rápida, sin una audiencia pública, otro artefacto como la Ley Patriota USA, tal como lo hicieron con la Ley Patriota original. En noviembre de 2005, sin embargo, cuento conque que Lantos y Lieberman terminarán su sucio trabajo y que la república estadounidense degenerará hasta convertirse en una plaza fuerte.

A la mezcla mencionada, se suman las historias conflictivas sobre cómo Benjamin Netanyahu, el ex primer ministro de Israel, que estuvo en Londres el 7 de julio, recibió una advertencia de Scotland Yard para que no fuera a una reunión planificada para esa mañana por la posibilidad de un ataque terrorista. Scotland Yard ha negado que haya formulado una advertencia semejante y los israelíes han estado cambiando repetidamente su versión sobre lo que se dijo. (12) Hay que recordar que fue Netanyahu, quien mintió sobre el hecho de que Jonathan Pollard haya sido un traidor sionista que trabajaba para Tel Aviv. Netanyahu ha tratado de hacer pasar a ese bribón por un agente solitario.

Finalmente, los ataques del 777 en Londres podrían terminar con mucho en común con la extremadamente sospechosa tragedia del 11-S en Nueva York. El Partido de la Guerra utilizó el 11-S como excusa para que EE.UU. invadiera y ocupara Irak. Ahora, pronostico, el 777 será manipulado también como pretexto para que, junto con otras afirmaciones falsas, ayude a cumplir con sus ambiciones rapaces en Medio Oriente. (3) Ante la ausencia de la intervención de Rusia como protector de Irán, el show de terror de “Impacto y temor” (13) perpetrado de modo tan cruel en Bagdad por fuerzas de EE.UU: y Gran Bretaña, pronto se dirigirá hacia Teherán. Esta última demencia será posibilitada en primer lugar por un Partido de la Guerra desquiciado: el perro faldero de Bush, Tony Blair; un Congreso en su mayoría cobarde; medios cómplices; y, por cierto, esos astutos neoconservadores.

Notas:

[1]. http://www.irmep.org/Defaults.asp

[2]. http://batr.net/neoconwatch/

[3]. Vea: “The Sorrows of Empire,” de Chalmers Johnson respecto a cómo los intereses especiales del “Gran Petróleo”, del Complejo Militar-Industrial y de Israel Sionista, se juntan para robar a Irak por sus propias y rapaces razones.

[4]. http://www.afterdowningstreet.org/

[5]. http://www.hermes-press.com/impintro.htm

[6]. http://www.leftcurve.org/LC27WebPages/IsraelLobby.html

[7]. De modo típicamente imperialista, los británicos, que no eran dueños de Palestina, se la dieron a los sionistas como “patria” para los judíos. Naturalmente, los arrogantes británicos no consultaron a la gente que había estado viviendo en esa tierra durante siglos – los palestinos. Vea: http://en.wikipedia.org/wiki/Balfour_Declaration_1917

[8]. http: “All the Shah’s Men,” de Stephen Kinzer.

[9]. http://www.countercurrents.org/iraq-morgan21403.htm

[10]. http://en.wikipedia.org/wiki/Persian_Gulf_War

[11]. “Espionage and the Israel Lobby,” de Jeffrey Goldberg, The New Yorker, 4 de julio de 2005.

[12]. http://www.antiwar.com/justin/?articleid=6585

[13]. http://www.commondreams.org/views03/0127-08.htm

William Hughes es un abogado basado en Baltimore y autor de "Andrew Jackson vs. New World Order" (Authors Choice Press) y “Saying ‘No’ to the War Party”. Contribuyó este artículo a Media Monitors Network (MMN) desde Maryland, EE.UU.

Copyright © 2005 MMN International Inc. All rights reserved.

Fuente:by courtesy & © 2005 William Hughes

http://world.mediamonitors.net/content/view/full/16613/

14/VII05

 

 

Bush convirtió en blanco a Gran Bretaña.

Robert Fisk

Si ustedes bombardean nuestras ciudades", dijo Osama Bin Laden en una de sus recientes cintas, "nosotros bombardearemos las suyas." Era claro como el cristal que Gran Bretaña se volvería un blanco desde que Tony Blair decidió unirse a la "guerra contra el terror" de George W. Bush y a la invasión de Irak. Como quien dice, estábamos sobre aviso. Obviamente, la fecha en que se reunía la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) fue elegida con anticipación como el día del ataque.

De nada sirvió que Blair nos haya dicho el jueves que "nunca triunfarán en su intento de destruir todo aquello que nos es entrañable". "Ellos" no intentan destruir "lo que nos es entrañable". Lo que intentan es conseguir que la opinión pública obligue a Blair a salir de Irak, y a abandonar tanto su alianza con Estados Unidos como su apoyo a las políticas de Bush en Medio Oriente.

Los españoles pagaron el precio de su respaldo a Bush, y el subsecuente retiro de tropas españolas de Irak demostró que los atentados de Madrid lograron su objetivo. Asimismo, los australianos tuvieron que sufrir en Bali.

Es fácil para Blair tachar de "bárbaros" los atentados del jueves. Claro que lo son, pero ¿no lo fueron también las muertes de civiles durante la invasión angloestadunidense de Irak en 2003, los niños destrozados por las bombas de racimo, los innumerables iraquíes inocentes muertos a tiros en los puestos de control del ejército estadunidense? Cuando ellos mueren, se trata trata sólo de "daño colateral". Cuando los muertos somos "nosotros", se trata de "terrorismo bárbaro".

Si estamos combatiendo a la insurgencia en Irak ¿qué nos hace creer que la insurgencia no vendrá hasta nosotros? Una cosa es segura: si Tony Blair en verdad está convencido de que "combatir al terrorismo" en Irak protegerá con más eficiencia a Gran Bretaña -combatirlos en lugar de dejarlos venir, como dice Bush constantemente-, entonces ese argumento ya no tiene validez alguna.

Sincronizar esas bombas con la cumbre del G-8, cuando los ojos del mundo se concentraban en Gran Bretaña, no fue precisamente un golpe genial. No se necesita un doctorado para elegir otro apretón de manos entre Bush y Blair como la oportunidad de llenar la capital de explosivos y masacrar a más de 40 de sus ciudadanos.

La cumbre del G-8 fue anunciada con tanta anticipación que se dio a los atacantes todo el tiempo que necesitaban para prepararse. Un sistema coordinado de ataques como el que vimos el jueves requiere semanas de planeación.

Y más vale olvidarnos de esas idioteces fantasiosas de quienes afirman que los atentados se hicieron coincidir con la decisión sobre los Juegos Olímpicos. Osama Bin Laden y sus simpatizantes no prepararon una operación como ésta sobre la posibilidad de que Francia perdiera la sede de los juegos. Al Qaeda no juega futbol.

No. Esto llevó meses: elegir guaridas seguras, preparar explosivos, identificar objetivos, garantizar la seguridad; elegir a los atacantes, la hora y el minuto, resolver el tema de las comunicaciones (los teléfonos celulares son muy indiscretos). Una coordinación impecable y una planeación sofisticada, así como la total indiferencia hacia las vidas de inocentes, son características de Al Qaeda.

Ahora, reflexionemos sobre el hecho de que el jueves, el día en que comenzaba formalmente la cumbre del G-8, fue un día tan crítico como sangriento, y a la vez representó un total fracaso de nuestros servicios de seguridad.

Los mismos "expertos" de inteligencia que aseguraron que había armas de destrucción masiva en Irak, sin que hubiera ninguna, fueron los que no lograron descubrir un plan para matar londinenses que tardó meses urdir.

Trenes, aviones, autobuses, automóviles, vagones del metro. Los medios de transporte parecen ser la ciencia dentro de las artes oscuras de Al Qaeda. Nadie puede vigilar a 3 millones de usuarios del transporte público ni detener a cada turista.

Algunos pensaron que el tren Eurostar era susceptible de convertirse en blanco de Al Qaeda -tengan por seguro que la organización estudió esa posibilidad-, pero, ¿para qué molestarse con un vehículo caro y prestigioso cuando el metro y autobuses comunes y corrientes están ahí, al alcance de cualquiera?

Y claro, están los musulmanes en Gran Bretaña, quienes durante mucho tiempo habían estado esperando esta pesadilla. Ahora, cada uno de nuestros musulmanes será "el sospechoso"; el hombre o la mujer de ojos oscuros, el hombre barbado, la mujer con velo, el joven que lleva su rosario islámico, la muchacha que fue objeto de insultos racistas.

Recuerdo haber cruzado el Atlántico el 11 de septiembre de 2001. Mi avión tuvo que dar la vuelta al salir de Irlanda cuando Estados Unidos cerró su espacio aéreo. A la tripulación se le ordenó recorrer las cabinas del aparato para identificar pasajeros sospechosos, y me pidieron ayuda para hacerlo. Encontré cerca de una docena de hombres, totalmente inocentes, de ojos cafés y larga barba que me miraban con "hostilidad". De esta forma, en unos cuantos segundos, Osama Bin Laden convirtió al amable, liberal y amistoso Robert en un racista antiárabe

En parte, ése es el objetivo de los atentados del jueves: dividir a los británicos musulmanes de los no musulmanes (mejor no hablemos de cristianos), y alimentar el mismo tipo de racismo que Tony Blair dice detestar. Pero he aquí el problema. Seguir fingiendo que los enemigos de Gran Bretaña quieren destruir "lo que nos es entrañable" alienta el racismo. Lo que enfrentamos aquí es un ataque específico, directo y centralizado contra Londres como resultado de la "guerra contra el terror" en la que lord Blair de Kut al Amara nos ha atrapado.

Justo antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos preguntó: "¿Por qué habríamos de atacar a Suecia?" Qué suerte la de Suecia, ahí no está Osama Bin Laden. Y Tony Blair tampoco.

© The Independent
Traducción: Gabriela Fonseca

14/VII05

 

 

Sobre el último experimento espacial

El verdadero "impacto profundo" 

Julio Yao

La imagen de un proyectil lanzado a 44 mil millas por hora desde una sonda (“Impacto Profundo”) al corazón de un cometa (“Tempel 1”) tras recorrer cientos de millones de millas, configura un impacto profundo en la psique humana. Se trata del primer tiro de precisión en el espacio exterior hecho por Estados Unidos con el presunto fin de estudiar el origen del sistema solar, toda una histórica proeza científica.

El nombre dado a la sonda coincide con la película “Impacto Profundo”, del mismo año (1998) en que se originó el proyecto. Un funcionario de la NASA que actuó en la cinta fue director de vuelo de dicha agencia. Según el drama, dos cometas están próximos a colisionar con la Tierra, y la Humanidad no tiene salvación. El gobierno de EU ordena construir cavernas en las que sólo podrá sobrevivir un millón de personas, escogidas mediante lotería, pero nadie que no sea estadounidense sobrevivirá. 

“Impacto Profundo” es lo que ocasionará la colisión de los cometas con la Tierra, pero en el proyecto de la NASA, “Impacto Profundo” es el nombre de la sonda. 

“Armagedón” es otra película de 1998 (¡recórcholis!) que trata del impacto de un asteroide contra la Tierra. Los estadounidenses no se resignan a ser destruidos y lanzan una nave que intercepta y logra asteroidizar (con el permiso de la Academia) con el fin de colocar un explosivo que destruirá el proyectil cósmico. 

Pero el cometa “Temple 1” no se dirigía a nuestro planeta y tan solo paseaba por el cosmos cuando fue alcanzado por el proyectil de la sonda depredadora. 

El suceso ha traído a mi memoria aquella tarde cuando el Doctor Manfred Lachs me autografiara (con insistencia de que lo leyera) un ejemplar de la edición (1972) de su obra The Law of Outer Space: an Experience in Law Making. Notable jurista y diplomático polaco, el doctor Lachs fue magistrado, vicepresidente y presidente de la Corte Internacional de Justicia y, cuando lo visité a fines de ese año para hacerle consultas sobre la jurisprudencia de dicho Tribunal en torno al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, me pareció un auténtico adelantado del Derecho del Espacio, como se le reconoció con posterioridad.

El Instituto Internacional del Derecho del Espacio (UE) ha honrado su memoria al instituir una competencia anual entre juristas (“Manfred Lachs Space Law Moot Court Competition”). El doctor Lachs, fallecido cuatro años después de mi última visita en 1989 para solicitar una Opinión Consultiva en torno a las intervenciones de EU, avizoraba ya en 1972 la posible utilización del espacio para propósitos no pacíficos, como su militarización o contaminación.

Al margen de su motivación o intencionalidad, el proyecto de la NASA puede ser visto como una forma disimulada de emplear el espacio para fines militares. En fin de cuentas, la sonda fue manipulada como un arma para destruir el cometa. 

El artefacto viene a enriquecer el variado arsenal que EU ha instalado en el espacio, preocupado por la dependencia de sus fuerzas armadas del funcionamiento de sus satélites espías. La vulnerabilidad de los satélites constituye motivo de preocupación entre los estrategas del Pentágono, en vista de que su inhabilitación podría significar la diferencia entre la victoria y la derrota. Lo prioritario para EU es, como siempre, establecer su hegemonía fuera del planeta. 

El verdadero impacto se produce en la psique del colectivo humano. Por debajo del umbral de la conciencia (que Carl Jung denominó “inconsciente colectivo”), se construye la convicción de que el suceso simboliza la superioridad de EU: ninguna otra potencia posee el haber científico para emular, menos superar, la hazaña espacial de la NASA: acertar a una mosca en el espacio. Ya ninguna presa podrá ocultarse ni escapar a la capacidad depredadora de EU. 

El “Impacto Profundo” consiste en realzar y reafirmar el complejo de superioridad militar de EU y en agravar y hacer crónicos el complejo de inferioridad, la impotencia y vulnerabilidad del resto del mundo.

La sonda pudo llamarse de otro modo, pero el Departamento de Guerra Psicológica no sólo quiso impactarnos de verdad sino, además, prefirió llamar las cosas por su nombre: “Impacto Profundo”. No es casual que la invasión de EU a Panamá, al principio conocida como proyecto “Cuchara Azul”, fuera bautizada “Causa Justa”, porque habrá guerras que son “injustas” y guerras que son “justas”, pero todas las armas -- e “Impacto Profundo” es una -- se fabrican para la guerra, ¿o no?

14/VII/05

 

 

Testamento de Juan Pablo II:

Animación en Power Point

 

La mayor victoria de Juan Pablo II.

José Luis Reyes.

Millones de jóvenes se reunieron en Roma para acompañar al Vicario de Cristo en sus últimos momentos. Millones desfilaron ante su cuerpo inerte, muchos no podían creer que ese hombre lleno de energía, que trabajó con ahínco para llevar la palabra de Jesús a todo el mundo ya no estuviera con ellos. Millones participaron en el funeral, sin precedentes en el mundo, y lloraron al ver que su líder se iba, ahora si para siempre. Podríamos comenzar a trabajar en un estudio sobre el fenómeno social del que acabamos de ser testigos. ¿Por qué tanto joven acompañó en su agonía a un hombre de casi 85 años? ¿Por qué la juventud gritaba llena de emoción y agitaba las banderas o iniciaba una canción cuando este anciano se asomaba a la ventana del hospital o de su departamento? ¿Qué movía a esos chicos? Definitivamente nos quedamos sorprendidos ante tal respuesta.

Hermann Tertsch escribe en "El País" que los jóvenes "están de acuerdo en que ese hombre es extraordinario, porque 'es coherente', porque 'defiende con firmeza los valores', 'porque sacrifica todo a sus principios y a su fe'. ¿Es lo que buscan las juventudes actuales cansadas de tanto engaño, tanta droga, tanta desilución y tantas traiciones? ¿Ellos reconocieron en este hombre, que gastó su vida en predicar el Evangelio por todo el orbe, al líder que no existe en sus patrias? Un líder que sonreía, que cantaba y que con firmeza reconocía a Cristo como el Camino, la Verdad y la Vida. Un líder que los buscó, como el Pastor busca a la oveja perdida, y que al final de su vida fue buscado por ellos.

También tenemos el fenómeno mediático. Algunas estaciones de televisión en México dedicaron más de cincuenta horas seguidas a mostrarnos los últimos momentos del pontífice romano. No lo hicieron por mostrarse como católicos creyentes sino porque reconocían que una gran porción de la población mexicana estaba interesada en tener noticias del Papa y que además estarían "pegadas" al televisor todo el tiempo que fuera necesario, ya sea rezando para una curación milagrosa o para colaborar en su entrada a la casa del Padre. Aún estaciones televisivas que no son muy dadas a comentar temas religiosos vieron la necesidad de suspender la programación diaria para contactar con el Vaticano, y además consideraron que ganarían audiencia si presentaban documentales sobre Juan Pablo II. Y vaya si atinaron, porque el público pidió que fueran repetidos una y otra vez.

Democráticamente el mundo ha reconocido como líder mundial a nuestro Pontífice. La comunidad mundial ha manifestado su reconocimiento al hombre coherente que practicó lo que predicaba. Ahora nadie puede asegurar que es imposible seguir el camino de Jesús. El testimonio de Juan Pablo II es palpable e indiscutible.

Un hombre valiente se ha ido. Ya triunfó, con toda seguridad participa de la visión de Dios. Nos dejó el ejemplo del combate diario contra nuestras debilidades y contra las injusticias del mundo. Juan Pablo II defendió siempre a los más débiles, a todos aquellos, que desde el vientre materno, claman que se les permita acceder al don de la vida; protestó por la arbitrariedades que se cometen contra los palestinos, los inmigrantes, las minorías, los indígenas y los pobres; reconoció la grandeza y la debilidad de la Iglesia ante el mundo; proclamó el derecho que tienen todos a recibir una educación; condenó las guerras y bendijo la paz; despertó a la juventud y guió a la Iglesia hacia el tercer milenio cristiano. Sigamos su ejemplo, sigamos siendo amigos de Juan Pablo II y como él amigos de la verdad.

 9/IV/05

 

 

El siguiente artículo apareció en el diario El País, el 22 de octubre de 1998, con ocasión del veinte aniversario del pontificado de S.S. Juan Pablo II. Como homenaje a tan ilustre pontífice lo presentamos.

Más tropas que Stalin. 

Hermann Tertsch.

En los veinte años de pontificado que ahora cumple Juan Pablo II ha ganado muchas batallas y perdido alguna. Ha ganado sin duda la batalla  del tiempo, ha superado casi con método estados de peligro de muerte, ha sobrevivido a dos atentados, incontables operaciones y durante años este pontificado parecía condenado a entrar en los libros de historia como poco más que un breve paréntesis de papado no italiano. Ha perdido, al menos de momento y poco indica que pueda ganarla en vida, su declarada batalla por movilizar a la sociedad en el mundo desarrollado y de evolución global contra el pensamiento laico, que considera nihilista y destructivo.

Pero su victoria más rotunda, la que ni siquiera la gran legión de sus críticos y enemigos discute, está en la desaparición del comunismo leninista de los mapas geopolíticos y de las opciones políticas y filosóficas posibles. Su papel en el desplome de todo el inmenso aparato político, militar, administrativo y represivo del comunismo, forjado a lo largo de siete décadas, convierten a Juan Pablo II en una de las personalidades más relevantes y excepcionales de este siglo. Es difícil encontrar a un contemporáneo al que este hombre le sea indiferente. La pasión y el entusiasmo que despierta entre sus fieles sólo es comparable a la hostilidad que le profesan sus críticos. Sin él es ya imposible entender las claves de la historia de este siglo.

El hundimiento del comunismo es uno de los acontecimientos más espectaculares y fascinantes de la edad moderna. También de los más sorprendentes. Y tal ha sido la influencia y el éxito de Juan Pablo II en esta increíble empresa - que nadie osaba considerar posible cuando inició su Pontificado allá en 1978-, que no es de extrañar que en algún momento gozaran de cierta popularidad las teorías majaderas, surgidas en medios más o menos vinculados a los grandes derrotados, que vinculaban a Juan Pablo II con conspiraciones de la CIA u otros poderes oscuros de la guerra fría.

A nadie le gustó en el Kremlin, ni en sus sucursales en las capitales de Europa central y oriental, que el cónclave tuviera la original idea de nombrar a un polaco para ocupar la silla de san Pedro. Desde hacía ya varias décadas y pese a la carrera armamentista, el enfrentamiento ideológico y las continuas guerras por delegación de EE UU y la URSS en el Tercer Mundo, el concepto de las esferas de influencia y de la convivencia ideológica estaba firmemente anclado en la cultura política a ambos lados del telón. Existía una certeza prácticamente general de que la división del mundo, ante todo de Europa, entre democracias occidentales con su libre mercado y las llamadas democracias populares con su economía planificada, era una realidad inamovible al menos hasta mucho más allá en el tiempo de lo que se podía aceptablemente adivinar, no ya por parte de los estadistas y políticos, sino por los escritores de ciencia ficción y futurólogos diversos.

Juan Pablo II acabó muy pronto en el Vaticano con aquella tácita aceptación de la supuesta inamovilidad de las realidades, que condenaba a media Europa a vivir bajo unos regímenes cuya única legitimidad emanaba de los carros de combate soviéticos y unos regímenes implacables en la represión y en la mentira. La verdad os hará libres. Con frases como ésta, Juan Pablo II no podía esperar muchas simpatías en un mundo cerrado incompatible con la verdad y la libertad. Tampoco las esperaba.

El Papa polaco se granjeó pronto las iras de Moscú y sus aliados y de los comunistas occidentales, dispuestos siempre a difamar a quien denunciara las realidades de aquellos regímenes. Pero también de parte de la opinión pública en Occidente, que cayó en el error de considerar que la batalla del Papa en favor de las libertades de los pueblos entonces integrados en el Pacto de Varsovia, eran tan solo una faceta más del activismo reaccionario que creían ver en el mensaje general del pontífice. En Moscú vieron pronto el peligro que suponía este polaco en Roma, especialmente ante la cada vez más acelerada crisis económica y social en todo el imperio. A estas alturas es difícilmente discutible que una de sus primeras reacciones de pánico fue el atentado de la Plaza de san Pedro en mayo de 1981. Para entonces los obreros polacos ya se habían levantado contra el régimen comunista.

El Papa tuvo suerte entonces, como la tuvo Europa en general. Con su viaje a Polonia, y su impulso decisivo a los movimientos populares contra la dictadura, se puso en marcha de nuevo la historia en toda una gran región europea en la que, al menos desde los acuerdos de Yalta, había estado paralizada. El virus polaco, del que hablaban los de Erich Honecker en la RDA y de Gustav Husak en Checoslovaquia, era en gran medida el virus Wojtila. Desde su acceso al Pontificado hasta la caída del muro de Berlín, todo el terremoto europeo está ligado a este hombre, que asumió el liderazgo en la batalla contra el fatalismo que condenaba a unos europeos a ser menos libres que otros.

Casi diez años después de aquello, Juan Pablo II ha demostrado que es mucho más que el apóstol anticomunista a que querían reducirle algunos. Su condena al despotismo del dinero que predican los adoradores del mercado es tan rotunda como la que lanzó en su día contra aquel dogma filosófico pararreligioso que sojuzgaba a media Europa. Es difícil saber cual será el calado de su legado doctrinal, que ahora elabora en su nueva encíclica Fides et Ratio, que revela la inmensa ambición de este hombre tan contradictorio, en el que la humildad convive con un ansia extraordinaria por abarcar lo nunca abarcado.

Pero un logro suyo es ya irreversible. Ha dado cumplida respuesta a Stalin, que en su día respondía a críticas del Vaticano con la sarcástica pregunta de ¿Cuantas divisiones tiene el Papa? Este polaco, que sufrió bajo los dos mayores verdugos de la historia, Hitler y Stalin, ya se lo ha demostrado: Más que tú.

9/IV/05

 

 

Zapatero y América Latina: ¿colonialismo socialista?

Destaque Internacional.

El gobernante hispano está contribuyendo a fortalecer al régimen cubano y al gobierno venezolano, pero también, aún indirectamente, a las redes del Foro Social Mundial que buscan desestabilizar a otros países sudamericanos y centroamericanos

"Incoherencia moral" 

El presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, está llevando adelante un acercamiento y colaboración con el régimen cubano y el gobierno venezolano, los más izquierdistas de la región, en una lamentable política que compromete el tradicional prestigio e influencia de España en América Latina. 

A fines de 2004, Zapatero promovió y obtuvo en el seno de la Unión Europea la reanudación de un "diálogo" sin contrapartidas con la dictadura cubana, calificado de "incoherencia moral" por los opositores cubanos. El presidente español subestimó inclusive la opinión de su antecesor socialista en el cargo, Felipe González, quien señaló que "está claro que Fidel Castro no dará pasos hacia la democratización".

Cuba: "diálogo" para engañar incautos

Los hechos están demostrando una vez más que el "diálogo" impulsado por Zapatero es usado por el régimen comunista para engañar a los incautos y ganar tiempo. Desde Cuba, la economista Martha Beatriz Roque -actualmente en libertad condicional por motivos de salud- acaba de denunciar el recrudecimiento de la represión contra los opositores indefensos que pretenden reunirse el próximo 20 de mayo en una asamblea de la sociedad civil. También está siendo hostilizado un grupo de esposas de presos políticos, las "damas de blanco", que todas las semanas rezan en una iglesia y recorren las calles de La Habana pidiendo por la liberación de sus esposos, accionando turbas callejeras y los tristemente célebres "comités de defensa de la revolución". 

Yahoo España clausura e-mail de opositora cubana

Por una lamentable, pero significativa coincidencia, en la España de Zapatero la firma Yahoo clausuró hace algunos días el e-mail gratuito marthabeatrizroque@yahoo.es que la Sra. Roque, con riesgo de su integridad física, había abierto desde Cuba para facilitar sus comunicaciones, donde guardaba correspondencia vital y direcciones electrónicas de contactos en el mundo entero.

Venta de equipos militares a Chávez

El Sr. Zapatero, no satisfecho con el oxígeno político proporcionado a Castro (con la consecuente falta de aire provocada en los opositores cubanos), acaba de emprender un viaje a la Venezuela del coronel Hugo Chávez, donde firmó un contrato de 1700 millones de dólares para la venta de aviones de transporte militar, corbetas y lanchas patrulleras, fácilmente adaptables para uso militar. Junto con los aviones militares del Brasil de Lula, y los 100 mil fusiles de asalto de la Rusia de Putin que Chávez comprará, se va configurando un peligroso desequilibrio militar en la región. La más directamente perjudicada es Colombia, a cuyo gobierno el mismo Zapatero llegó a vetar la compra de tanques técnicamente obsoletos, por un precio simbólico, que había sido acordada con su antecesor José María Aznar.

Colonialismo socialista

Con su política de corte colonialista en América Latina, el socialista Zapatero contribuye a fortalecer al régimen cubano y al gobierno venezolano (que acaba de anunciar la creación de una fuerza de 1 millón y medio de reservistas, y que a cada día da nuevas señales de estar teledirigido desde La Habana). El presidente del gobierno español da aliento también, aún indirectamente, a las redes del Foro Social Mundial, aliadas de Chávez y de Castro, que combinando estrategias indigenistas y pós-gramscianas buscan desestabilizar no sólo a Colombia, sino también a Bolivia, Ecuador, Perú y a países centroamericanos como Nicaragua y Honduras.

Tejado de vidrio

En su reciente visita a Venezuela, Zapatero aprovechó para reunirse con el presidente brasileño, Sr. Lula da Silva, también de visita en dicho país, consolidando una alianza diplomática preocupante, para condividir zonas de influencia en la región. Afortunadamente, no todo corre sobre ruedas para ambos mandatarios. Ellos tienen tejados de vidrio en sus propios países, con sectores de opinión que comienzan a despertar del letargo y a sacudirse de la anestesia psicosocial que permitió, en sus respectivos países, sendas victorias socialistas.

9/IV/05

 

 

Cabildo

Alguien tiene que decir la Verdad

 KIRCHNER DEBE SER EXCOMULGADO

En un comunicado fechado el 19 de marzo, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina acaba de expedirse sobre la situación creada por el Gobierno, a propósito de las medidas tomadas en perjuicio de Monseñor Antonio Baseotto. Sin mengua del invocado “sentir de todos los obispos de la Argentina”, cuya bondad de intenciones podemos dejar a salvo; ni de la positiva valoración atribuible a este gesto, que quiere ser de apoyo colegiado al pastor perseguido, es nuestro deber aclarar:

            1.-No es suficiente, ni siquiera apropiado, “lamentar que desde su inicio y hasta el momento, este conflicto, librado a la competencia de los medios, no haya sido atendido con la prudencia que merecía”. Porque no basta con lamentar, sino que es imperioso repudiar y condenar tanto a los ultrajadores de la Fe Católica, como a los agresores del Obispo que tuvo la valentía de exponerla sin eufemismos. Porque no hay tal “conflicto” –y la elipsis escandaliza-  sino una guerra sórdida y sucia librada por el gobierno y sus múltiples socios contra la Iglesia de Cristo. Porque los aludidos medios no han actuado con imprudencia, sino pecado contra el Espíritu, mintiendo a sabiendas y torciendo el rumbo de las palabras y de los hechos de un modo particularmente insidioso e inicuo. 

2.-No es cierto que “todo eventual problema se resuelve constructivamente a través del diálogo”. Por lo pronto porque aquí no hay un problema eventual sino un ataque real a la Iglesia Católica y a la autoridad del Santo Padre, cuya gravedad es tan extrema que registra pocos antecedentes en la historia patria, y todos ellos consumados bajo el sello inconfundiblemente siniestro de la masonería. Seguir insistiendo en la conveniencia del diálogo con un enemigo público, que muestra a diario su desencajado rostro materialista y ateo, es atribuirles a estos delincuentes homicidas el carácter de interlocutores válidos. Se atreven a la blasfemia, al sacrilegio y a la irreligiosidad, precisamente porque sólo se les ofrece la respuesta del diálogo. El programa que se han trazado, de profanación del Orden Natural y Sobrenatural, no se detendrá con obsequiosidades dialoguistas. Al contrario, se ampararán en ellas para seguir corrompiéndolo todo.

3.-No queda probado que “ese itinerario” [el del diálogo] “produce armonía y casi siempre desemboca en compromisos fecundos”. Antes bien, una de las presuntas partes dialogantes –la de los ideólogos marxistas encaramados en el poder político- desoyen y vejan sistemáticamente la voz bimilenaria de la Iglesia; y en cada ocasión en que ciertos pastores –con la anuencia de la Jerarquía- se sumaron a la Mesa de Diálogo, atestada de comensales impíos y patibularios, el único compromiso que se obtuvo fue el de cohonestar esta democracia, perversa por su naturaleza, por sus medios y por su fin. Se ha dialogado concesivamente con la comunidad israelita, por ejemplo, hasta límites que oscurecen cuando no mancillan la identidad de nuestra propia fe, y sin embargo, la DAIA, que ejerce la titularidad de la representación de aquella comunidad, se ha sumado a la injustísima persecución contra Monseñor Baseotto.Sería un sarcasmo llamar fecundo al compromiso dialoguista que suscita tales frutos.

            4.- Tampoco es suficiente, y hasta constituye una alarmante señal de apocamiento, que se utilice el verbo deplorar para calificar lo que se da en llamar, por parte del Gobierno, una  “determinación apresurada y unilateral”; apenas un “desacuerdo” o un “incidente”, del que se espera que “no sea más que un episodio pasajero”. La Iglesia tiene la potestad, el deber y el “derecho originario y propio a castigar con sanciones penales a los fieles que cometen delitos”(canon 1311);y los delitos cometidos por Kirchner ya suman demasiadas pruebas, no sólo prohijando abortos y blasfemias u hostigando al Ordinario Castrense, sino ejecutando fríamente un ideario cuya consumación le reclama el vejamen expreso y sistemático de la fe católica, apostólica y romana. Abundan en los cánones actualmente vigentes las figuras delictivas anticatólicas que tipifica y consuma con arrogancia e insolencia, este antiguo y no contrito criminal de guerra devenido en Presidente. Y puesto que se ha declarado católico y que ha jurado por los Santos Evangelios, le caben las generales de la ley. Los mismos Santos Evangelios, cuyo pasaje sacro sobre el castigo que le aguarda por violar la ley de Dios, asocia ahora, con tanta brutalidad como malicia, a supuestos procedimientos represivos.

            Kirchner debe ser excomulgado inmediatamente, no porque le resulte una pena dejar de pertenecer formalmente a una Iglesia con la que no comulga, sino porque su pertenencia a la misma es una vergüenza y un escarnio para los católicos fieles. Kirchner debe ser excomulgado pública y solemnemente, por lo mismo que lo que viene haciendo y lo que acaba de hacer, no es un incidente, un desacuerdo o un episodio pasajero, sino un atropello brutal a los derechos de Dios, un “delito contra las autoridades eclesiásticas y contra la libertad de la Iglesia”(cánones 1370 y ss); y al salir en defensa de un soez abortero al que colocó en el Ministerio de Salud,  un “delito contra la vida”, causal expresa de excomunión latae sententiae”(canon 1398).Kirchner debe ser excomulgado porque acaba de exhibir una lastimosa conducta galicana, siempre condenada por la Cátedra inabolible de Pedro, sea en la Cum Occasione de Inocencio X o en la Inter Multiplices de Alejandro VIII. El déspota debe ser excomulgado como señal y símbolo, emblema y buenanueva de que la Iglesia Militante sabe honrar su nombre.

            Si los militares argentinos –grey natural y privilegiada del corajudo Monseñor Baseotto- callan ante esta indignidad manifiesta que les arrebata al pastor, que se entiendan con sus conciencias. Si la Conferencia Episcopal en sentir conjunto, sólo se atreve a hilvanar circunloquios y elipsis ante una de las perfidias más ruines de nuestro devenir histórico, que se entiendan con sus conciencias quienes la constituyen. Si los feligreses ya no quieren tener las agallas que tuvieron nuestros mayores, cuando hace medio siglo, salieron a defender los templos de la vesania incendiaria de un demagogo, mentor del actual tirano, también a ellos les diremos que se arreglen con sus conciencias.Las nuestras –que no quieren tener voz propia sino ser heraldas de la voz del Señor, como predicaba San Buenaventura- nos dicen claramente que debemos batallar por la Verdad, sin temores, hasta que la muerte nos separe de la lucha.

             Antonio Caponnetto

31/III/05

 

 

Cómo alimentan los media estadounidenses la violencia en Palestina. 

Mike Whitney.

The Palestine Chronicle

"Las huellas ensangrentadas de los media están por todas partes en la tragedia de Oriente Medio. Su sesgada cobertura garantiza que la violencia continuará efectivamente en el futuro...".

Cada periódico de EEUU publica el mismo titular básico: "Cuatro muertos en una explosión en Israel" o "El terrorismo mata a cuatro personas en Tel Aviv". Lo mismo ocurre con las principales cadenas de noticias de EEUU: "Cuatro israelíes murtos hoy y quince más heridos por un atentando suicida en una discoteca de Tel Aviv"…etc.

En muchos periódicos la noticia vuelve a aparecer en portada un segundo día, en esta ocasión mostrando las falsas e infundadas afirmaciones de funcionarios israelíes que manipulan la tragedia para presentar sus propias ambiciones en política exterior. (Esta vez el enemigo imaginario era Siria; la próxima será Irán). Incluso la muerte de sus propios compatriotas no es más que un trampolín para presentar sus estrategias de logros regionales. En Estados Unidos podemos simpatizar con este tipo de comportamiento; la administración Bush está invariablemente motivada por los mismos objetivos cínicos. Con todo, el asesinato gratuito de cuatro israelíes aparece exactamente donde tiene que aparecer, como una bofetada en la portada de cada periódico de EEUU.

Si se hubiera demostrado ecuánimemente este nivel de justicia, habría tenido algún significado real y habría provocado un cambio positivo en una situación que cada vez es más trágica.. En vez de ello, la cobertura, completamente sesgada en su tratamiento selectivo de las víctimas, se convierte en otro propelente que mantiene vivas las llamas de la ira medieval. Los media estadounidenses se han convertido en un actor principal en el desastre palestino-israelí, un jaleador que distorsiona las noticias según su propia disposición política y que alimenta el conflicto manteniendo tanto el compromiso como el sentido común muy lejos del alcance de las partes en conflicto.

Hoy los media son los mayores facilitadores de violencia del mundo. Escogen a los "buenos" y a los "malos" y crean la lógica del victimismo y la represalia. Su única función es promover la sórdida agenda de las empresas que los pagan las cuales consideran la violencia como el medio más efectivo desde el punto de vista del coste de lograr sus objetivos de autoengrandecimiento Cuando hace unas semana una niña palestina recibió un brutal tiro en la cabeza, la noticia fue omitida en la portada de cada periódico de EUU.

 ¿Son más valiosos los niños judíos?

El soldado judío que la disparó vació todo el cargador de su arma a una distancia muy pequeña de la cabeza de la niña; un flagrante e imperdonable acto de sadismo. Si esto no es terrorismo, entonces la palabra terrorismo carece de significado. La noticia fue relegada a las últimas páginas de la prensa estadounidense.

Ahí es donde la prensa renuente coloca las noticias acerca de la gente que no cuenta, de cuyas vidas sólo se informa a los efectos de la credibilidad, pero que rápidamente se despachan a la papelera donde no supongan una amenaza para la historia aceptada. Desde que Sharon y su homólogo palestino, Abbas, acordaron un cese total de la violencia nueve niños palestinos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes.

 ¡Nueve!

Ninguno de ellos ocupó la portada de un periódico estadounidense. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, declaró. " No se puede mantener un final de la violencia cuando el ejército israelí mata diariamente palestinos ". Pero Abbas está equivocado porque la violencia contra los palestinos no cuenta.

¿Qué diferencia puede haber entre que Israel mate a 9 palestinos o a 900? Para el mundo en general los palestinos son invisibles. No existen. Su única realidad es como un obstáculo para las aspiraciones territoriales de la gente que SÍ CUENTA; la gente que puede esperar ver a sus hijos en las portadas de los periódicos si vuelan por los aires en un algún acto de venganza sin sentido.

Este es el mundo que han creado los media, un mundo virtual en el que la justicia existe solamente para los pocos que tiene su propio megáfono para anunciar a voces su historia en la portada de los periódicos estadounidense. Nadie más importa realmente. Una bala de las fuerzas de seguridad israelíes disparada en Gaza o una bomba de 250 kilos lanzada en Faluya puede acabar con sus miserables vidas; da igual. "No hacemos recuento de cadáveres" en Iraq y los media no lo van a hacer en Palestina. Cuando los media no dan constancia de los muertos, entonces las víctimas dejan de serlo y la violencia se perpetúa.

El ciclo real de violencia se origina con los media y las fuerzas que están detrás de ellos. Ellos tienen el poder de mostrar los checkpoints, el Muro, las cárceles, la brutalidad, la desnutrición, el paro, los asesinatos y todo cuanto acompaña a la ocupación. Ellos eligen no mostrarlo. En vez de ello, sus cámaras se centran en los actos aleatorios de violencia que alimentan la lógica de represalias, de represión y de injusticia.

Las huellas ensangrentadas de los media aparecen por todas partes en la tragedia de Oriente Medio. Su cobertura sesgada garantiza que la violencia continuará efectivamente en el futuro.

31/III/05

 

 

La colosal "Democracia Popular China".

Salvador Borrego E.

En 50 años logró ser potencia mundial.

Contemplando a China en su macroeconomía, como general y parcialmente la describe la información internacional, es una potencia con un producto interno bruto de 6.5 billones de dólares anuales, que ya se le va aproximando a Estados Unidos, donde el PIB es de 9.8.

Demográficamente, China es un gigante inigualable con sus 1,300 millones de habitantes en un territorio casi cinco veces más grande que México.

Su comercio exterior es el tercero del mundo, después de Estados Unidos y Alemania.

China está adquiriendo tecnología y ciencia de todo el mundo. Compró la división PC de la IBM y se convirtió en la tercera fabricante de computadoras personales más grande del mundo.

Con tecnología alemana de SMS Demag montó tres plantas acereras para producir 16 millones de toneladas de acero al año.

Ocupa el primer lugar en exportaciones de productos eléctricos con 5,000 millones de dólares anuales.

Ocupa el cuarto lugar como productor de bienes industriales, después de Estados Unidos, Japón y Alemania.(1)

Para el 2006 prevé duplicar su producción de acero, cemento, aluminio, maquinaria textil y automotores. (En 2001 produjo 3.7' millones de automóviles).

Militarmente también es una potencia. Puede movilizar un ejército de 130 millones de hombres. En 1999 tenía trescientos proyectiles nucleares y cohetes estratosféricos (EE.UU. tiene 7,300 ojivas nucleares; Rusia 6,094; Francia 500, y Gran Bretaña 200).

Pero hay otro aspecto de China que muy rara vez es mencionado en la información internacional: su pueblo vive en la indigencia. Su sistema de "Democracia Popular" ha suprimido todas las libertades.

El obrero chino gana el equivalente a la mitad del salario mínimo del trabajador mexicano y sólo disfruta la mitad de las prestaciones que rigen en México. En el interior de China -diferente a la zona costera- el obrero contratado por tiempo gana $2.60 pesos mexicanos por hora. En las vastas regiones rurales el campesino recibe el equivalente a nueve pesos mexicanos diarios, igual que el mexicano que vive en la miseria.(2)

A los campesinos que pretenden emigrar a las ciudades en busca de mejores ingresos, se les regresa violentamente a sus lugares de origen. Este tipo de migración está prohibido y es gravemente penado.

Hay plantas a las que se les permite que no paguen salarios. Sólo que den comida y lugar dónde dormir a sus trabajadores, a cambio de una jornada de trabajo. Esto es usual también en los barcos-planta que pescan y enlatan productos del mar.

En las zonas fronterizas, donde hay movimiento de visitantes extranjeros, el obrero gana al día el equivalente a 31 pesos mexicanos.

Los obreros sólo pueden afiliarse a la Federación de Sindicatos, cuya misión consiste en evitar confrontaciones, paros o huelgas, así como preservarlos de la "contaminación" ideológica. El Partido Comunista Chino dice que es un partido de masas y que no puede permitir que las masas se dispersen.

A las religiones también se les considera "contaminantes". El culto está permitido, con restricciones, en zonas turísticas.

Las minas chinas producen 150,000 toneladas de carbón al año y son consideradas como las más peligrosas del mundo, pues carecen de ínfimas medidas de seguridad.

Puede considerarse, para fines prácticos, que la persona humana carece de valor en China.

La situación del pueblo contrasta con las altas finanzas del país, nutridas por una inversión extranjera de 64,500 millones de dólares en 2004, diez mil millones más que el año anterior.

En los últimos diez años la inversión extranjera en China asciende a 500 mil millones de dólares.

Así resulta que China se compone de dos estratos: el de la masa trabajadora y el de la cúpula supracapitalista que hace rendir a esa masa 6.5 billones de dólares anuales.

De la prosperidad macroeconómica el pueblo sólo recibe migajas de migajas.

La cúpula tiene su origen e grandes capitales extranjeros que son, a la vez, los que abren los mercados extranjeros para colocar las exportaciones chinas. Esta cúpula es favorecida con incentivos fiscales y otros beneficios que le son negados a los productores chinos.

Es muy significativo que el 50% de las exportaciones chinas tienen su origen en empresas de inversión extranjera.

Dada la baratura de la mano de obra china, sus productos invaden mercados en todo el mundo. Algunos sindicatos de Estados Unidos se quejaron de que la importación de mercancías chinas han causado la pérdida de millón y medio de empleos, pero Bush rechaza las peticiones de protección porque "es benéfica la colaboración con China". El "Financial Times" y el Instituto Cato argumentan que la competencia no es una amenaza y que el consumidor resulta beneficiado.

(1) China, la Nueva Fábrica del Mundo. Simón Levy-Dabbah.- Editorial ISEF

(2) Cifras del Banco Mundial. Agosto 2004. (En muchas empresas la jornada de trabajo es de diez horas y está fijada la tarea mínima que cada obrero debe cubrir).

25/III/05

 

 

Atentado.

José Luis Reyes.

Desde mi cama de enfermo vi con pena la noticia del retiro de la estatua ecuestre el Caudillo Francisco Franco de su pedestal. La imágen que presentó Adela Mischa, por demás amañada, nos permitía ver a unos cuantos "ultras" con el brazo en alto, quizá cuatro o cinco, protestando por el atentado contra la memoria histórica de España. De noche, como siempre, los enemigos de la verdad trabajan en la oscuridad, hacen desaparecer el heroico monumento. Pero estamos en México y ya sabemos como se las gastan las televisoras del país, sólo nos muestran lo que desean. Así quedamos con unos cuantos jóvenes franquistas que gritaban. Gracias a Dios nos llegan las fotografías de AJE y comprobamos que no son pocos los que se negaban al retiro de la estatua. Una muchedumbre protesta indignada por lo que el gobierno de Zapatero hizo. Presentamos el comentario que los jóvenes españoles escribieron en su ya reconocidísma página, además de algunas imágenes que animan. Esto no lo mostró Adela Mischa, ni López Dóriga, ni los pluralistas del Canal 40.

Patriótica reacción madrileña

En protesta por la ignominiosa retirada de la estatua de Franco

Desde primeras horas de la tarde del jueves 17, cientos de patriotas se fueron concentrando espontáneamente ante el pedestal vacío que sostuvo por 35 años la estatua ecuestre del Generalísimo Franco. Convocatorias por internet y por móviles encauzaban la indignación que produjo el hecho de la retirada, con nocturnidad y alevosía, del monumento que representaba al Caudillo de España.

La concentración fue engrosándose hasta superar ampliamente el millar de personas de todas las edades, que no cesaron de corear lemas contra el gobierno socialista, culpable de la retirada.

Abundaba la juventud, aunque había gente de todas las edades, con familias enteras y algunos sacerdotes.

Junto a los gritos de protesta, los vítores a Franco y el repetido canto del "Cara al Sol". También se cantó el "Himno de la Legión", recordando que Franco fue su cofundador, y se rezaron unas oraciones.

Ante un pedestal rodeado de flores, banderas y una imagen de Franco, José Luis Corral usó un micrófono para arengar al público y recordar la hipocresía de los políticos que hablan de respeto, libertad, pluralismo, tolerancia y talante pero sólo lo practican con los enemigos de España, moros invasores, separatistas, abortistas, inmorales y corruptos.

Franco representa la verdadera España, la que libró a España de las garras del comunismo y de la masonería, mientras que la clase política actual homenajeaba la misma noche al Genocida de Paracuellos, el asesino Santiago Carrillo. Franco salvó a la Iglesia de la mayor persecución religiosa de su historia, y los perseguidores son los que quitan su estatua ahora.

Difícilmente podía seguir de pie la estatua de Franco, cuando España se hunde en el Carmelo, se quema en el Windsor, se corrompe en todas las alcantarillas de la política, es inmolada por el terrorismo y troceada por el separatismo. La pseudoEspaña, la España socialista, la que llaman del patriotismo constitucional, es la del aborto y la delincuencia, la de la pederastia y la destrucción de la familia, la que destruye nuestra historia y nos condena a la indignidad.

Pero Franco seguirá vivo en el corazón de los buenos españoles, que jamás olvidaremos estas afrentas a nuestra historia y a nuestra Patria.

Varias personas más usaron también el megáfono y una buena parte de los jóvenes se dirigieron a la próxima estatua de Indalecio Prieto para increparla, momento en el que fueron atacados por una violenta carga policial, que causó algunos heridos, lo que no impidió que muchos jóvenes y no tan jóvenes permanecieran en la zona varias horas más.

Algunos camaradas de AJE junto al Jefe Nacional. Ayudaron y repartieron calendarios, invitando a todos, especialmente a los jóvenes, a afiliarse para poder luchar organizadamente en defensa de España.

18/III/05

 

 

Mi verdad. 

Giuliana Sgrena

Estoy todavía a oscuras. El viernes fue el día más dramático de mi vida. Había pasado muchos días secuestrada. Había hablado poco antes con mis secuestradores, quienes llevaban días diciendo que me iban a liberar. Vivía horas de espera. Hablaban de cosas de las que sólo después entendí la importancia. Hablaban de problemas “relacionados con los traslados”.

Había aprendido a entender si corrían malos o buenos vientos a través de la actitud de mis dos “centinelas”, los dos personajes que me custodiaban todos los días. Uno en particular, que mostraba atención ante todos mis deseos, estaba increíblemente decidido. Para entender lo que de verdad estaba sucediendo, le pregunté provocatoriamente si estaba contento porque me iba o porque me quedaba. Me quedé sorprendida y contenta cuando, era la primera vez que sucedía, me dijo “sólo sé que te irás, pero no sé cuándo”. Como prueba de que algo nuevo estaba sucediendo, en un cierto momento entraron los dos en mi habitación como para confortarme y bromear: “Enhorabuena –me dijeron- te vas para Roma”. Para Roma, lo dijeron tal cual.

Tuve una extraña sensación. Porque esa palabra me evocó inmediatamente la liberación, pero también proyectó dentro de mí un vacío. Entendí que era el momento más difícil de todo el secuestro y que si todo lo que había vivido hasta el momento era “cierto”, ahora se abría un abismo de incertidumbres, a cual más dura. Me cambié de ropa. Ellos volvieron: “Te acompañamos nosotros, no des señales de tu presencia junto a nosotros, que si no, los americanos pueden intervenir”. Era la confirmación que no habría querido oír. Era el momento más feliz, y al mismo tiempo, el más peligroso. Si encontrábamos a alguien, vale decir a algún militar americano, habría un tiroteo, mis secuestradores estaban preparados y responderían. Tenía que tener los ojos cubiertos. Ya me estaba habituando a una momentánea ceguera. Por lo que ocurría fuera, sólo sabía que en Bagdad había llovido. El coche marchaba seguro por una zona de pantanos. Había un chófer más los dos secuestradores de siempre. Inmediatamente oí algo que hubiera preferido no oír. Un helicóptero que sobrevolaba a baja cota justo la zona donde nos habíamos parado. “Estate tranquila, ahora vendrán a buscarte… Dentro de diez minutos te vendrán a buscar”. Habían hablado todo el tiempo en árabe, un poco en francés y mucho en inglés macarrónico. También esta vez hablaban así.

Después se bajaron. Me quedé en esa condición de inmovilidad y ceguera. Tenía los ojos cubiertos con algodón, cubiertos con gafas de sol. Estaba quieta. Pensé… ¿qué hago? ¿Comienzo a contar los segundos que pasan desde este instante hasta el de la nueva situación, la de la libertad? Apenas empecé mentalmente a contar, me llegó una voz amiga a los oídos: “Giuliana, Giuliana, soy Nicola, no te preocupes, he hablado con Gabriele Polo, tranquila, estás libre”. 

Me hizo quitarme la “venda” de algodón y las gafas negras. Sentí desahogo, no por lo que estaba ocurriendo y no entendía, sino por las palabras del tal “Nicola”. Hablaba, hablaba, era incontenible, una avalancha de frases amigas, de bromas. Sentí finalmente una consolación casi física, calurosa, que había olvidado hacía tiempo.

El coche continuaba su camino, atravesando un túnel lleno de charcos, y casi dando volantazos para esquivarlos. Nos reímos de manera increíble. Era liberatorio. Dar bandazos en una carretera llena de agua en Bagdad e imaginar sufrir un accidente de coche después de todo lo que había pasado era cosa de no contar. Entonces, Nicola Calipari se sentó a mi lado. El chófer había comunicado dos veces a la embajada y a Italia que nos dirigíamos hacia el aeropuerto, yo sabía que éste estaba supercontrolado por las tropas americanas, falta menos de un kilómetro, me dijeron… cuando… Yo recuerdo sólo fuego. En ese momento, una lluvia de fuego y proyectiles cayó sobre nosotros acallando para siempre las voces divertidas de pocos minutos antes.

El chófer empezó a gritar que éramos italianos, “somos italianos, somos italianos…”. Nicola Calipari se echó sobre mí para protegerme, y, entonces, justo entonces sentí su último respiro, se me moría encima. Debí sentir dolor físico, pero no sabía por qué. Pero un recuerdo fulgurante me asaltó, volvieron inmediatamente a mi cabeza las palabras que me dijeron los secuestradores. Ellos declaraban sentirse totalmente comprometidos para liberarme, pero tenía que estar atenta “porque están los americanos, que no quieren que tú vuelvas”. Entonces, cuando me lo dijeron, juzgué aquellas palabras como superfluas e ideológicas. En aquella hora, para mí, corrían el peligro de adquirir el sabor de la más amarga de las verdades.

El resto aún no puedo contarlo.

Este fue el día más dramático. Pero el mes que viví secuestrada, probablemente ha cambiado para siempre mi existencia. Un mes sola conmigo misma, prisionera de mis más profundas convicciones. Cada hora fue una comprobación despiadada de mi trabajo. A veces me tomaban el pelo, me llegaban a preguntar porqué quería marcharme, me pedían que me quedara. Eran ellos quienes me hacían pensar en esa prioridad que demasiado a menudo dejamos de lado. Hacían hincapié en la familia. “Pide ayuda a tu marido”, decían. Y lo dije ya en el primer vídeo que creo que habéis visto todos. Mi vida ha cambiado. Me lo contaba el ingeniero irakí Ra’ad Ali Abdulaziz de Un ponte per, raptado con las dos Simonas, “mi vida ya no es la misma”, decía. No le entendía. Ahora sé qué quería decir. Porque he sentido toda la dureza de la verdad, lo difícil que es de proponer. Y la fragilidad de quien la busca.

Los primeros días de secuestro no vertí una sola lágrima. Estaba simplemente furiosa. Les decía a la cara a mis secuestradores: “¿Pero cómo me secuestráis a mí, que estoy contra la guerra?”. Llegados a ese punto, ellos abrían un diálogo feroz. “Sí, porque tú vas a hablar con la gente, no secuestraremos nunca a un periodista que está encerrado en el hotel. Además, el hecho de que digas que estás en contra de la guerra, podría ser una cobertura”. Y yo rebatía, casi para provocarles: “Es fácil raptar a una mujer débil como yo, ¿por qué no probáis con los militares americanos?”. Insistía en el hecho de que no podían pedir al gobierno italiano que retirara las tropas, su interlocutor “político” no podía ser el gobierno sino el pueblo italiano que estaba y está contra la guerra.

Ha sido un mes de vaivenes, entre fuertes esperanzas y momentos de gran depresión. Como cuando, era el primer domingo después del viernes del secuestro, en la casa de Bagdad donde estaba secuestrada y sobre la cual descollaba una parabólica, me dejaron ver un telediario de Euronews. Allí vi mi fotografía en una gigantografía colgada en el palacio del Ayuntamiento de Roma. Y me sentí alentada. Sin embargo, después, justo después llegó la reivindicación de la Yihad que anunciaba mi ejecución si Italia no retiraba las tropas. Estaba aterrorizada. Pero inmediatamente me tranquilizaron asegurándome que no eran ellos, tenía que desconfiar de dichos llamamientos, eran “provocadores”. Solía preguntar a uno que, por su cara, parecía el más disponible, aunque, como el otro, tenía aspecto de soldado: “Dime la verdad, me queréis matar”. Y sin embargo, muchas veces, había extrañas ventanas de comunicación precisamente con ellos. “Vente a ver una película en la tele”, me decían, mientras una mujer wahabita, cubierta de pies a cabeza, daba vueltas por la casa y me atendía.

Los secuestradores me han parecido un grupo muy religioso, rezaban continuamente versos del Corán. Pero el viernes, en el momento de mi liberación, el que parecía más religioso de todos, uno que se levantaba a las 5 para rezar, me felicitó increíblemente apretándome fuerte la mano –no es un comportamiento usual para un fundamentalista islámico-, y añadió: “si te comportas bien, te marchas ahora mismo”. Después, un episodio casi divertido. Uno de los dos guardianes vino a verme estupefacto porque la tele mostraba mis retratos colgados en ciudades europeas y hasta en la camiseta de Totti. Él, que se había declarado tifoso de la Roma, estaba desconcertado por el hecho de que su jugador favorito –sí, Totti- hubiese saltado al campo con una camiseta en la que estaba escrito “Liberad a Giuliana”.

He vivido en un enclave en el que ya no me quedaban certezas. Me he encontrado profundamente débil. Me había equivocado en mis certezas. Yo sostenía que había que ir a contar aquella guerra sucia. Y me encontraba en la alternativa de estar en el hotel esperando o de terminar secuestrada por culpa de mi trabajo. “Nosotros no queremos a nadie más”, me decían los secuestradores. Pero yo quería contar el baño de sangre de Faluya a través de las palabras de los prófugos. Y aquella mañana, los propios prófugos o alguno de sus líderes, no me escuchaban. Tenía ante mí la prueba puntual de los análisis sobre la transformación de la sociedad irakí a raíz de la guerra, y ellos me echaban en cara su verdad: “No queremos a nadie, ¿por qué no os quedáis en vuestra casa? ¿para qué puede servirnos esta entrevista?”. El efecto colateral peor, la guerra que mata la comunicación, se me derrumbaba encima. A mí, que he arriesgado todo, desafiando al gobierno italiano, que no quería que los periodistas llegaran a Irak, y a los americanos, que no quieren que nuestro trabajo testimonie en qué se ha convertido el país con la guerra, a pesar de eso que llaman elecciones.

Ahora me pregunto. ¿Es un fracaso este rechazo suyo?

11/III/05

 

 

La luz que anunció la Virgen de Fátima.

José Luis Reyes.

Pocos días han pasado desde que falleció la Hermana Lucía, ya considerada santa por los católicos. Y algunos han recordado las famosas apariciones de la Virgen en Fátima a los tres niños videntes. También han venido a la memoria los mensajes que la Señora del Cielo les diera a Lucía y a los beatos Jacinta y Francisco. La Virgen les advirtió que si el mundo no se acercaba más a su Hijo, habría una guerra más cruel que la que se estaba sufriendo en 1917. El conflicto vendría precedido por una luz que iluminaría a Europa durante el pontificado del Papa Pío XI. La advertencia se cumplió en la noche del 25 al 26 de enero de 1938. Una aurora boreal fue vista por millones de europeos y la Hermana Lucía la reconoció como la señal que anunciaba el próximo inicio de la Segunda Guerra Mundial. El acontecimiento fue extraordinario y llamó la atención de los científicos de la época. Aquí presentamos dos fotografías,  que aparecieron en el famoso semanario "L'ILLUSTRATION", de la luz misteriosa que iluminó al Viejo Continente desde las 9 de la noche a las 3 de la madrugada.

La primera fotografía se publicó el 5 de febrero de 1938 en el número 4953 de L'ILLUSTRATION, página 143. Es una impresión del 26 de enero de las 00:14 a las 00:15:30.

La siguiente fue publicada el 19 de febrero del mismo año en el número 4955, página 215. Fotografía del 25 de enero a las 9 horas al 26 de enero a las 3 horas(GMT)


 A PROPÓSITO DE LA AURORA BOREAL.

     Este magnífico fenómeno, del cual hemos dado cuenta, ha sido observado no solo en toda Francia, sino también en nuestra frontera de los Pirineos,  para corroborar mostramos el documento (foto) presentado aquí arriba.
También en el sur de Europa. Se señala que esta aurora fue vista a lo largo de la costa del Río de Oro, por los navíos, es decir a una latitud de 28°, bastante próxima al ecuador. No es la primera vez que efectos de este orden han sido registrados (constatados).
Se conocen efectivamente, ejemplos de auroras a las que se les llama polares, porque sus manifestaciones luminosas han sido observadas simultáneamente en la tierra entera, como la que sobrevino en forma particular el día 2 de septiembre de 1859.
Fotografía de la aurora boreal tomada en el pico del Mediodía (2,860 metros) el 25 de enero a las 21 horas y el 26 a las 3 horas (T.M.G.).
“El brillo medio del cielo era superior al del cielo en luna llena”.
Las bandas (franjas) rectilíneas de la aurora, muy visibles al ojo normal, de muy corta duración para poderse captar por la placa fotográfica.
Las estrellas dejaron estrías circulares.

Fotografía de M. Hubert Garrigue.
Físico en jefe del Observatorio del pico  Midi.

Para leer el texto explicativo del semanario en francés presione cada foto. El mismo texto en español lo presentamos en las siguientes líneas.

25 y 26 de Enero de 1938.

Una aurora boreal de extraordinaria belleza ha sido visible en Francia, y en la mayoría de los países de Europa, desde Portugal y el norte de Italia, con una intensidad excepcional, la tarde del martes 25 de enero pasado. El Jura, el norte y las provincias de Oeste, Normandía y Anjou, fueron particularmente favorecidas de este majestuoso fenómeno, extraño para las ciudades y provincias, que el astrónomo M. De Kerolyr pudo fotografiar las Pléyades desde las instalaciones del Observatorio de París, hasta Forcalquier; pudiendo observarlas conforme se fue desvaneciendo la aurora nocturna.

En París y sus alrededores se observó poco por la nubosidad. En Juvisy, después del medio día la atmósfera permaneció nublada y húmeda con lluvia durante el crepúsculo. El sol no apareció en todo el día, en la noche no hubo signos astronómicos.

Sorpresa fue que dos horas antes de ocultarse el sol las nubes se dispersaron. A las 18 horas 20 minutos el horizonte norte se aclaró como en pleno día. Efectivamente era la aurora... una aurora nocturna, extraña, como si la luz viniera del Septentrión, como nunca se había visto en mucho pero mucho tiempo. El reflejo azul verdoso se atenuó en el noreste caminando hacia el noroeste. Se acumula, dilata y conforme crece, refleja coloraciones que pasan del rojo sangre al naranja amarillento, dirigiéndose al zenit, ocultando las estrellas.

El espectáculo centelleante y variado por palpitaciones luminosas y coloreadas con reflejos alternos de luminosidad.

Una franja (estela) rosada sube hasta la estrella Capilla, y después se esfuma y detiene. Otra franja se dirige a la hermosa estrella Vega dispersándose en una espléndida gama flotante que se asemeja a una luminaria neón, rodeando un centro azul obscuro.

Un flamazo luminoso al noreste parece ordenar la feria. Una nube ópalo luminosa se desprende para detenerse ante la constelación de León.

Esta apoteosis se produjo a las 19 horas con 50 minutos.

En la avenida (calle) surgen las reflexiones de los transeúntes: ¡París se incendia! En varias ciudades y poblados de la provincia se movilizan los bomberos contra... el sol pues es él el responsable. Él es el que ilumina las regiones superiores de nuestra atmósfera, en las auroras polares, enviando al espacio rayos crepusculares de cargas eléctricas, de donde provienen las desviaciones magnéticas terrestres que rodean y envuelven a la tierra, como a quien se le ama, tomando las formas más fantásticas.

El hermoso trabajo del profesor Carl Störmer de Oslo, que ha dado su nombre ilustre al dominio de la Física cósmica, explica y muestra que la altura más frecuente de las auroras boreales es de un centenar de kilómetros; y con sus colaboradores ha medido de 500 a 700 kilómetros, siendo excepción los 1000 kilómetros.

Las auroras boreales son uno de los signos de la actividad solar. Al sol corresponden las agitaciones (explosiones) más hermosas y numerosas manifestaciones de las auroras nocturnas.

Estas son raras y sin luminosidad en las épocas de calma solar. Hemos asistido durante un año a una asombrosa fiebre solar que antes era prevista y normal; marcadas y frecuentes en la inmensa superficie del astro; erupciones luminosas de su cromosfera; etc.

A 150 millones de kilómetros, la Tierra no deja de ser insensible a las tormentas que surgen sobre el sol.

Las comunicaciones telegráficas han sido interrumpidas por la aurora boreal de la pasada semana y una perturbación magnética de extraordinaria intensidad ha sido registrada en el magnetógrafo  por M. Perrotey, en Juvisy, que dio principio el 25 a las 8 horas 30 minutos y terminó el 26 a las 3 de la mañana; la violencia fue tal que los rayos luminosos salieron del papel registrador por más de una hora.

La fantasmagórica boreal, fue visible hasta después de las 2 de la mañana del 26.

Cuando el sol reapareció, en el día nosotros pudimos auscultarlo. Nada de anormal, en apariencia sobre su superficie. Siempre una marca redonda, de una negrura particularmente intensa, que pasa por el meridiano del astro.

Gabrielle Camille – Flammarion.

22/II/05

 

 

Estados Unidos pretende culpar a Siria del atentado en Beirut que acabó con la vida del ex primer ministro.

Robert Fisk

Este miércoles sepultaron a Rafiq Hariri al lado de la ciudad que reconstruyó y de las ruinas de las columnas romanas que hicieron famosa a la antigua Beirut. Pero su violenta muerte del pasado lunes tiene repercusiones que irán más hacia el este que Líbano y el imperio romano, pues está íntimamente ligada a la insurgencia en Irak y a la creencia del presidente George W. Bush de que Siria alienta una guerra de guerrillas contra las tropas estadunidenses en territorio iraquí.

La presión estadunidense para que Siria retire sus fuerzas militares de Líbano -causa que Hariri apoyaba, aunque por razones distintas- forma parte del intento de Washington de sofocar la supuesta simpatía de Damasco hacia la sanguinaria y cada vez más eficiente insurgencia iraquí.

La noche del martes Washington anunció que llamará a consultas a su embajadora en Damasco, en el más claro indicio hasta ahora de que acusará a Siria del asesinato de Hariri. Israel, como era previsible, escogió el mismo momento para anunciar nuevas precondiciones a cualquier conversación de paz con Siria: expulsar de Damasco los "cuarteles terroristas", "permitir que el ejército libanés despliegue sus fuerzas a lo largo de su frontera con Israel", y "poner fin de la ocupación siria en Líbano".

Israel ocupó parte de Líbano durante 24 años, y después exigió la "expulsión" de la Guardia Revolucionaria Iraní, que en realidad salió hace más de 15 años. Combinadas con las que lanzaron los estadunidenses, las amenazas israelíes, sobre todo si hacen referencia engañosa a iraníes que ya no están en Líbano, representan una grave agudización de la crisis.

El cadáver quemado de Hariri, quien murió con seis de sus guardaespaldas, un paramédico que siempre lo acompañaba y al menos siete civiles al estallar un enorme coche bomba el lunes, será sepultado junto a la gigantesca -algunos dirán monstruosa- mezquita musulmana sunita que construyó en el centro de Beirut; un edificio que empequeñece a las vecinas iglesias de los cruzados y los restaurados edificios del mandato francés.

La tumba de concreto podrá ser vista desde el Jardín del Perdón, construido tras el fin de la guerra civil, y del monumento restaurado pero aún lleno de agujeros de bala a los mártires libaneses que entre 1915 y 1916 fueron ahorcados por los turcos otomanos por exigir la independencia de su patria.

Sus restos, en la mezquita Mohamed Amin

Saladino, el héroe árabe musulmán que derrotó a los cruzados, fue sepultado en la mezquita Omayad de Damasco. El multimillonario magnate Hariri yacerá afuera de una mezquita igual de grande, aunque mucho menos hermosa: la mezquita Mohamed Amin, en Beirut. Aquél, vencedor del imperio medieval europeo en Medio Oriente, sirvió de inspiración a la familia del árabe cuyo imperio empresarial hundió a Líbano. Pero fue el imperio estadunidense en la región el que proveyó las condiciones para su muerte.

Iyad Allawi, el ex agente de la CIA y del servicio secreto británico, nombrado primer ministro interino de Irak por Estados Unidos, es mitad libanés. Su madre provenía de la respetable familia musulmana chiíta Osseiran. Hariri lo conocía bien. El ex primer ministro libanés también admitía en privado que Estados Unidos amenazaba con aplicar sanciones a Siria y atacar la presencia militar de ésta en Líbano, obedeciendo a su convicción de que está ayudando a los insurgentes iraquíes. Como de costumbre, Líbano se convirtió en el campo de batalla de guerras ajenas.

Hariri era un gigante en ese campo de batalla. Tenía muy buenos amigos en Siria, pero también enemigos. Entendía muy bien que lo que quiere el gobierno de Bush, en más de un país, es combinar la "guerra contra el terror" con su campaña para llevar la "democracia" a Medio Oriente. Si pudo invadir Irak en aras de la democracia para al mismo tiempo establecer ahí el frente principal de la "guerra contra el terror", por ilusorio que esto fuera, entonces la presencia siria en Líbano parecía un espejo para las mismas circunstancias.

Siria apoya el "terrorismo", o al menos patrocina a militantes opuestos a Israel. Al mismo tiempo ocupa al vecino país de Líbano en contra del derecho internacional. Una vez que Bush y el presidente Jacques Chirac de Francia -quien era amigo cercano de Hariri- presionaron para que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara la resolución 1559, que llama a Siria a hacer un repliegue militar de Líbano, Damasco se vio ante el mismo predicamento, en versión miniatura, que Saddam Hussein en 2003: obedecer las resoluciones de la ONU o afrontar las consecuencias.

La celebración de las próximas elecciones libanesas encajó limpiamente en la demanda neoconservadora estadunidense de que el mundo árabe se vuelva democrático, aunque los candidatos antisirios temen que en dichos comicios el gobierno pro sirio manipule las demarcaciones electorales para privarlos de ganar escaños parlamentarios.

Las elecciones libanesas también sirven a los intereses de Israel, pues nunca habían sido temas electorales la posibilidad de un Líbano desmilitarizado, el desarme del Hezbollah y la humillación de Siria.

En Beirut hubo este martes escandalosas escenas en el palacio Koreytem de Hariri, como la de una mujer enloquecida de dolor que corría gritando entre los dolientes para dar sus condolencias a la familia del político sacrificado. Bahiya, la hermana del difunto, llevada casi en andas por sus familiares, acordó con los hijos de Hariri que el cuerpo no fuera sepultado en su ciudad natal de Sidón, al sur de Beirut, sino en la capital que él ayudó a reconstruir y de la que se convirtió en símbolo.

Aún discutían el diseño de la tumba, pero ya habían decidido que se mantuviera abierta para ser visitada afuera de la mezquita, y que a un lado estén los sepulcros más modestos de los guardaespaldas que murieron defendiéndolo y del médico que siempre viajaba con el ex primer ministro, quien estaba algo pasado de peso.

Los periódicos del martes publicaron docenas de fotografías que mostraban la influencia de Hariri: con George W. Bush, con el Papa, con el fallecido presidente sirio Hafez Assad y su hijo, el actual presidente Bashar; con reyes y emires de Arabia Saudita, Kuwait, Omán, Bahrein, con el presidente Jatami de Irán, con Mubarak de Egipto, Chirac y Mijail Gorbachov, y con el ex presidente Clinton.

Pero hubo una fotografía que destacó entre todas las demás: Hariri enfrascado en una profunda conversación con el ex jefe de la inteligencia militar siria, el pálido brigadier general Ghazi Kenaan, con quien, según el periódico, tuvo una "larga amistad".

Kenaan, como su sucesor, el general Rustom Ghazali, era un hombre con quien cualquier político libanés necesitaba una larga amistad. La "hermana" siria recompensa la lealtad, pero nunca ha tolerado a nadie a quien considere un traidor.

©The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca

18/II/05

 

 

La tragedia de Dresden.

José Luis Reyes

Algunas personas interesadas en la Segunda Guerra Mundial nos han preguntado si el video que presentamos en el anterior artículo es del bombardeo de la ciudad alemana de Dresden. Respondemos que sí lo es. Y es curioso, pero el último segundo del corto corresponde a la fotografía que David Irving muestra en la portada de su libro "Apocalypse 1945: the Destruction of Dresden" sólo que la foto está invertida. Aquí la presentamos para que se compare. La imagen la publicó el historiador británico en su sitio de internet.

Las siguientes fotografías son elocuentes. No es necesario agregar más. Aunque han pasado ya 60 años, aún nos conmovemos por el sufrimiento de sus habitantes y la destrucción de una hermosa ciudad. También nos sorprende la crueldad de los líderes británicos y norteamericanos, considerados hoy día como los salvadores de las libertades de occidente.

                 

                                  

     

     

18/II/05

 

 

Dresden.

José Luis Reyes.

Poco tiempo ha pasado de la conmemoración organizada por los sesenta años de la liberación de Auschwitz. Ahora llega el turno de recordar el terrible bombardeo de Dresden, ciudad mártir como Hiroshima y Nagasaki. No sería justo dejar pasar la fecha sin rezar por las miles de almas abrasadas por las llamas de los incendios provocados por los ingleses y norteamericanos, el 13 y 14 de febrero de 1945. Tanto mal que provocan las guerras. Injusticias, crímenes y desorden para imponer por la fuerza planes descabellados a millones de seres. Dresden es una prueba del mal que se puede hacer cuando el hombre se deja guiar por el diablo.

                        

La venganza fue el móvil del ataque contra la bella e histórica ciudad. Fue un castigo de los aliados, contra la población civil alemana, cruel y  desproporcionado. Los refugiados, que huían de los ataques rusos, murieron quemados en una gigantesca hornaza que el mariscal inglés Harris había planeado, con la característica flema de su raza.


Mariscal A. Harris

No sorprende que personas educadas e informadas desconozcan esta criminal acción de guerra británica y norteamericana. Dueños de los medios de comunicación, los aliados han logrado ocultar los crímenes que cometieron durante la Segunda Guerra Mundial y han publicado los de sus enemigos tantas veces como lo han considerado necesario. 

Reproducimos algunos datos que David Irving, historiador británico, ha dado a conocer para evitar que se olvide a tantas víctimas inocentes.

 "A las 22 horas 9 minutos de esa tarde del 13.2.45, el repique de péndulo, que reemplazaba las emisiones de radio durante las alertas aéreas en ALEMANIA, fue bruscamente interrumpido. La voz indiscutiblemente sajona de un locutor muy agitado estalló en los altavoces: 'Achtung! Achtung! Achtung! Las primeras oleadas de una gran formación de bombarderos enemigos han cambiado de ruta y se acercan ahora a los límites de la ciudad. Va a haber un ataque. Orden para la población de dirigirse inmediatamente a los subterráneos y bodegas".

"A las 22:13 horas las bombas habían comenzado a caer sobre Dresden. El jefe señalizador llama la atención del bombardero-piloto sobre las explosiones características de las enormes bombas explosivas de 2 y 4 toneladas, destinadas a romper las ventanas y arrancar los techos de los edificios muy combustibles de la 'ciudad vieja' de Dresden, algunos de los cuales tenían más de mil años. Contrariamente a la mayor parte de los raids aéreos sobre objetivos Alemanes en este período, el grupo de ataque transportaba alrededor de un 75 de bombas incendiarias. El objetivo era una ciudad virgen y se podía aplicar contra ella el tratamiento aplicado a Hamburgo: destrozar antes las ventanas y techos con explosivos; hacer llover enseguida las bombas incendiarias que llevarían el fuego a las casas tocadas y producirían tempestades de chispas, las que se filtrarían a su vez por las ventanas y techos destrozados prendiendo fuego a las cortinas, tapices, muebles y vigas. A las 22:30 toda la primera ola de ataque reemprende la ruta de regreso. Su retirada fue cubierta por nuevas fuerzas que debían abrir fuego sobre Dresden a la 1:30 de la mañana, 529 aviones Lancaster a cuya cabeza avanzaban los Blind Illuminator con sus bombas de retardo, cohetes luminosos y linternas de magnesio, que debían arder a 6000 metros para iluminar el campo. Había también escuadrillas de cazas equipados para el combate nocturno y el ametrallamiento de campos de aviación Alemanes. Además volaban Liberators y Fortalezas Volantes. Todos ellos llevaban demasiadas bombas explosivas: cada aparato llevaba una bomba explosiva de 2 toneladas y 5 incendiarias de 325 kilos. En total transportaban 650.000 bombas incendiarias".

"...Las defensas terrestres estaban completamente silenciosas. Muchos de los hombres de los Lancaster casi se avergonzaban de esta falta de oposición. Muchos de los aparatos hicieron deliberadamente numerosas veces el mismo recorrido sobre la ciudad en llamas, sin ser molestados. Durante 10 minutos un Lancaster equipado con cámaras hizo el recorrido filmando la dantesca escena para la sección cinematográfica de la RAF. Esta película, ahora conservada en el Imperial War Museum, es uno de los más siniestros y magníficos (?) testimonios de la 2ª Guerra Mundial. Pero aporta la prueba irrefutable de que Dresden no estaba defendida: ningún proyector, ninguna batería antiaérea, aparecen a lo largo de la película".

"Pero para Dresden no era el fin. Una nueva fuerza de bombarderos, yanquis esta vez, estaba despegando. El principal objetivo para estas 1.350 Fortalezas Volantes y Liberators era, una vez más, Dresden. El tercer gran ataque en menos de 14 horas se avecinaba. A las 12:12 del 14 de febrero las bombas volvieron a diluviar sobre la ciudad, devorada todavía por las llamas de los ataques nocturnos. Durante 11 minutos las bombas cayeron, silbando, a través de un cielo casi totalmente cubierto, en la parte Norte o 'ciudad nueva' de Dresden. A las 12:23 los 37 P-51 del 20º Grupo de Cazas se precipitaron sobre la ciudad con otros 3 Grupos de Cazas. La mayor parte de los pilotos decidió que los puntos de ataque más seguros eran a lo largo del Elba; otros atacaron los vehículos en las carreteras que, saliendo de la ciudad, estaban cubiertas de columnas de evacuados. Un P-51 del grupo "A" volaba tan bajo que chocó contra un vagón y explotó"

"Cuando el alba del miércoles 14 despunta sobre ALEMANIA Central un fuerte viento soplaba del NE. En Dresden apenas fue notada la aurora: la ciudad estaba oscurecida por una columna de humo amarillo de 5 km de alto y las emanaciones que caracterizan un gran bombardeo incendiario. Quizás el color de esta columna de humo provenía del extraordinario amontonamiento de restos carbonizados y contraídos: escombros de edificios, de árboles y restos de la desgraciada ciudad que habían sido engullidos por el ciclón artificial y continuaban siendo aspirados por el cielo. El incendio arrasó al menos 13 km2. Todos los fenómenos observados en Hamburgo reaparecieron en Dresden a una escala mucho mayor. Estos incendios fueron, sin lugar a dudas, los más espantosos que haya conocido ALEMANIA. Arboles gigantescos fueron desarraigados o partidos en dos. Masas de gente en fuga eran a menudo capturadas por el tornado y luego precipitadas en medio de las llamas. Otras personas que huían por los taludes de las vías del tren cuentan que vagones situados sobre vías descubiertas fueron levantados por el huracán. Igualmente los espacios abiertos, como grandes plazas y parques, no ofrecían ninguna protección contra este tornado artificial. Una vez declarado el incendio los bomberos no pudieron hacer nada para dominarlo".

"No existen estadísticas exactas sobre lo ocurrido a estas fuerzas de lucha contra incendios, pero un ejemplo bastará: del cuerpo de bomberos enviado a Dresden desde Bad Schandau no hubo un solo sobreviviente. Fueron aniquilados todos en el segundo raid. Nadie había podido prever el océano de fuego y llamas que debía tragarse esta ciudad de Sajonia. Las bodegas y sótanos de cada casa abrigaban de 80 a 90 personas y gente proveniente de las calles seguía descendiendo a las mismas. Tras el fin del primer ataque todo el mundo intentó huir precipitadamente: refugiados de las regiones del Este, que no habían oido jamás el ruido de sirenas o de explosión de bombas se encontraban prisioneros en el corazón de la más grande conflagración de la historia. No podían escapar a través de calles donde las llamas alcanzaban 12 o 15 metros de alto. Esta gente esperaba allí que se apagaran los incendios para empezar a salir, cuando sin alerta, el segundo ataque se desencadenó; lo describe un Comandante del Servicio del Trabajo llegado de una ciudad vecina: Las destrucciones remecían los muros del sótano. El ruido de las explosiones se mezclaba con un nuevo sonido extraño, que parecía aproximarse cada vez más, el sonido de un torrente que ruge: era el ruido del terrible huracán que barría la ciudad"(1).

(1)Revista francesa "HISTORIA" Nº 219 y traducido por José Laplana para la revista "REVISION" de España, vol. II, Nº 1.

12/II/05

Video del bombardeo.


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"No creo que los insurgentes mataran a mi esposa".

 Robert Fisk.


Margaret Hassan.

George W. Bush cree en el bien y el mal. Esto vale también para su gemelo espiritual, Osama Bin Laden. Yo nunca he estado muy seguro respecto del mal, pero en el bien sí creo.

El primer libro que mi madre me dio para que yo leyera solo fue El diario de Anna Frank. La historia de la niña judía alemana, cuya vida en un escondite en el Amsterdam ocupado -hasta que su familia es entregada a los nazis- es una gran inspiración para las futuras generaciones. Ella creía que toda la gente era básicamente buena.

Nunca sabremos si Anna aún pensaba así cuando moría de tifus en el campo de concetración de Belsen. Y si he de ser verdaderamento honesto, tengo que admitir que después de 30 años de cubrir guerras en Irlanda, Yugos lavia y Medio Oriente, he conocido a algunos hombres terribles: asesinos, violadores, torturadores y verdugos, algunos de los cuales claramente disfrutaban de su obra.

Esta es una razón de más para hacer un reconocimiento a un estupendo hombre iraquí, en este caso el esposo de Margaret Hassan. Ella fue, si el video no es falso, cruelmente asesinada por sus secuestradores el año pasado.

Tahseen Hassan aún vive con Margaret en su corazón y mente. Su sentido común, buen gusto y belleza están en todas partes. Los tapetes de seda de Qom sobre el sofá, los muebles y los cuadros fueron elegidos por ella. "¿Sabe? Para mí Margaret todavía está aquí, porque viví con ella en este hogar; ella compró esta casa y aún puedo verla ahí sentada", dice Tahseen. Señala una silla a un lado de la sala, y yo m e vuelvo hacia ella como si efectivamente Margaret estuviera ahí.

Tahseen me muestra la habitación. "Este retrato de Margaret fue pintado a partir de esa fotografía en el pasillo. Es un buen retrato. Y ahí está ella cuando fue a Nueva York, a manifestarse contra la invasión. No complació ni a los británicos ni a los estadunidenses. Fue a Naciones Unidas."

Se me había olvidado la campaña de Margaret en Estados Unidos, pero ahí está ella, con una sonrisa cómplice, en lo alto de un edificio. En el fondo, detrás de ella, está el perfil de los edificios de Mahattan, con la ausencia del World Trade Center.

Tahseen es muy sobrio. Está de acuerdo conmigo en que las expresiones de dolor pueden sonar trilladas, pero reconoce que sufrió unos días espantosos después de que su esposa fue secuestrada. "Llegaba a casa y me sentaba aquí a llorar", afirma. "No creo que los insurgentes lo hicieran, no creo que los iraquíes lo hicieran. Y hasta ahora no puedo estar seguro de si Margaret fue asesinada. Dije que no pude ver el video que se difundió, no porque ella fuera mi esposa, sino porque no soporto ver que asesinen a alguien. Parecía que la persona del video estaba encapuchada. Mi cuñado fue a Qatar a ver la cinta. Me telefoneó y dijo: 'estoy seguro de que es Margaret'. No sé por qué, ¿sabe?, después de vivir con alguien durante tres décadas, no puedo creer se haya ido así. No puedo creer que esté muerta. Puedo estar equivocado. Pido a quien la haya secuestrado que por favor devuelva a mi esposa viva o muerta. Si está muerta, la devolveré a la tierra. Si está viva, regrésenmela."

Tahseen se ve reconfortado por la presencia de su sobrino Rami, quien nos trae té. Pero hay un gran silencio en la casa y Tahseen habla muy suavemente, como si tuviera miedo de despertar a algún fantasma. "Sólo querían matarla para hacerla callar", expresa en un momento dado. "Si esto sucedió, si Margaret fue asesinada, ¿quién está detrás de esto? ¿Quién se beneficia matando a esta mujer? Dedicó su vida a los iraquíes. Era una mujer muy generosa. Un día llegó a la casa llorando y le pregunté por qué. Contestó: 'ví a un niño en la calle, mendigando. No puedo creerlo, pues este es uno de los países más ricos del mundo'".

La organización humanitaria CARE temía por su seguridad y le ofreció un vehículo blindado, y ella sólo dijo: "¿qué hay con mis colegas? ¿A ellos también les darán carros blindados? Era un blanco muy fácil. Andaba por todo Irak: en Fallujah, Amara, Basora".

"El último proyecto de Margaret Hassan era abrir una clínica de rehabilitación para heridos de guerra en Bagdad, cerca de un viejo edificio de la Organización de Naciones Unidas. El Ministerio de Salud se lo pidió. Ella consiguió todo lo que los pacientes necesitarían: sillas de ruedas, camas, acondicionadores de aire. Tenía que visitar el sitio todos los días."

Tahsseen habla de Margaret tanto en pasado como en presente. Sospecho que así quiere mantenerla viva, para después dejarla ir suavemente. Recuerda su vida en común en una cronología. Cómo se casó con él en L ondres, cuando él trabajaba en el aeropuerto de Heathrow, en Iraqui Airways, para después mudarse a Bagdad en 1972.

Fue despedido de su trabajo porque se había casado con una extranjera, pero consiguió empleo en Alitalia. Ella había sido locutora de noticias para el servicio en inglés de la televisión iraquí, y laboró par a el consulado británico hasta que éste fue cerrado después de que Saddam invadió Kuwait en 1990. Lo mismo hizo la oficina en Bagdad de Alitalia. Margaret fue a trabajar a CARE y salvó vidas iraquíes, incluidas las de niños enfermos de leucemia, cuyas medicinas fueron pagadas por lectores de The Independent y distribuidas por Margaret y sus colegas.

"Tenía una personalidad muy fuerte y decían que era otra Margaret Thatcher, por lo fuerte que es". Aquí Tahseen vuelve a hablar en pasado y presente. "Había un gran respeto por ella."

Vuelve a hablar de la presencia de ella en esa casa. "La veo aquí y allá, sentada, platicando con las niñas. Realmente la extraño mucho, Robert. Mi hermana me telefoneó y preguntó: ¿cuándo vas a venir a Inglaterra? Respondí que no creo que vaya a salir de Bagdad hasta que sepa la suerte que corrió Margaret. No sé qué le pasó a mi esposa. ¿Murió? ¿Está viva? No puedo creer que una buena mujer desaparezca de esa forma."

No recuerda la fecha del secuestro de Margaret. No habla de los vídeos en los que aparece su agonía, lágrimas, súplicas, ni de la cinta en que aparece una mujer medio encapuchada a la que le disparan en la cabeza. El día del secuestro caminó hasta la reja para decirle adiós, "de la misma forma en que se despide de mí. No hay cuerpo, no hay cadáver, no les importa", dice. "Podrían tirar su cuerpo a la calle, pero, ¿sabes?, tengo algo a qué aferrarme. A mi esperanza de que todavía esté viva la llamo mi trocito de cuerda."

Los secuestradores de Margaret Hassan se llevaron su teléfono celular, cuyo número aún está guardado en el móvil de Tahseen. Si se marca dicho número, una voz grabada dice: "usted no puede hacer esta llamada". Desconectado. Como las buenas personas, arrancadas una de otra. Quisiera con todo mi amor creer en el "trocito de cuerda" de Tahseen.

© The Independent

12/II/05

 

 

El voto de los iraquíes fue para liberarse de la ocupación de EEUU.

Robert Fisk.

El viento azotó Bagdad este lunes, arrancando carteles electorales de los muros, enviando remolinos en miniatura entre las cortinas de las tiendas de la calle Rashid y dando nuevo sentido a capuchas y pasamontañas que llevan los policías en la plaza Tahrir.

Tahrir -independencia- es una palabra por la que muchos votaron el domingo; no por la "democracia", como quieren los medios occidentales, sino por la libertad: para ser libres de hablar, de votar; para librarse de los estadunidenses, que también estaban aquí este lunes, conduciendo sus Humvees por el distrito de Karada, volando en círculos sobre la ciudad en sus Apaches y sus pequeños helicópteros rastreadores Sioux, semejantes a abejas.

Tendremos que esperar días enteros los resultados de la elección. Un vocero de la Alianza Nacional Iraquí (ANI), partido musulmán chiíta, declaró al New York Times que los estadunidenses y británicos dicen que su partido obtuvo probablemente 50 por ciento de los votos -¡la república chiíta ha alcanzado la mayoría de edad!-, y no se habla de otra cosa en Bagdad cuando la gente escucha la noticia en árabe o en sus propias estaciones del Golfo.

Pero ¿cómo podrían los estadunidenses saber que la ANI ha ganado más de la mitad de los votos? Al final de la calle Jumhuriya, policías vestidos de civil, de pie en la caja de una camioneta pick-up, algunos con la cabeza cubierta, nos apuntan con sus rifles.

Es mediodía; se supone que todavía estamos en el toque de queda. Las casas están tapiadas, las tiendas cerradas. Es como si después de votar los chiítas esperaran el equivalente político de un tsunami en castigo, en tanto los sunitas simplemente se toman su tiempo.

El shish kebab iraquí, en el restaurante de Bagdad que menos me agrada, sabe a cartón. No me extraña que mi amigo Haidar diga que la única ocasión en que se come algo decente en estos días es en los funerales: la carne más delicadamente especiada, los vegetales más frescos, los pasteles más bellos, todos servidos para honrar al mártir más reciente.

En la calle Nidhal encuentro un autobús de la Haj que viene a la zaga de nuestro auto: es un gran camión negro con una bandera iraquí en el frente y su destino, La Meca, escrito en gruesa pintura negra en una manta. Demorados por el toque de queda electoral, los peregrinos partían en su largo viaje hacia el sur, a través de Najaf y Kerbala, Basora y Kuwait hacia Arabia Saudita, para caminar en torno a la Kaaba y apedrear los pilares que en la imaginería popular representan al diablo. En contra de esta insurgencia, de esta elección y del eterno e irremediable optimismo de Bush y Blair, este mucho más eterno ritual de fe musulmana y oración sigue adelante. 

Mi agente de viajes libanés estaba en la Haj y lo llamé desde Bagdad para cerciorarme de que hubiera llegado a salvo a casa -los peregrinos tienen el inquietante hábito de morir aplastados en las cercanías del "diablo"-; de pronto me di cuenta de lo que debe ser para los iraquíes, prisioneros en su patria, hacer una llamada al extranjero. Apenas unos días en la claustrofobia de Bagdad y ya una llamada internacional es una bocanada de oxígeno. Sí, me dice Ahmed, en Beirut hace frío, hay nieve en las montañas, la señora de la limpieza cerró las ventanas y él regresó sin novedad de la Haj. "Me acordé de usted cuando apedreé al diablo", anuncia con alegría. Y allí, sentado con mi almuerzo de cartón, me pregunto qué habrá querido decir.

En la televisión de mi cuarto la imagen da brincos. El ex agente de la CIA y primer ministro "interino", Iyad Allawi -quizá también próximo primer ministro "interino"-, dice a los iraquíes que su voto del domingo significa que "los terroristas han sido derrotados". A ponerse los chalecos antibalas, digo para mí. 

¿Por qué esta gente -los británicos hacían lo mismo en Irlanda del Norte- invita nuevos ataques? Este es el mismo Allawi que, desde la seguridad de su búnker en la Zona Verde, llamó a su vulnerable pueblo a votar hace dos días. 

Ocultan magnitud de la tragedia 

Cada vez más sentimos esta distancia cósmica entre el verdadero Irak y el de fantasía de Washington y Londres. Observo a Blair hablar con nerviosismo, con un lenguaje corporal a la defensiva y mirada mística, diciéndonos el estupendo éxito que ha sido esta elección. Pero cuando calculo el momento de la grabación original, concluyo que ya debía saber que el Hércules de la RAF se estrelló, que 15 británicos murieron, y sin embargo escogió ocultar a su pueblo la magnitud de la tragedia al dar su mensaje el domingo por la noche. ¿Por qué sorprendernos, entonces, de que estadunidenses y británicos mantengan todavía en secreto el número de iraquíes que perecen cada día? 

Dos veces esta mañana ha habido tremendas explosiones en Bagdad. Escuché una balacera cerca de Ciudad Sadr. Pero la radio iraquí no da ninguna explicación. A media mañana, dos autos de la policía me rebasan, con las sirenas abiertas y rifles Kalashnikov apuntando desde las ventanillas a los automovilistas; los policías lanzan maldiciones a cuanta persona se atraviesa en su camino. Una vez más, nadie sabe la razón. Ellos son el mundo real, encapuchado e inidentificable. Polvo que se agita con rapidez. 

Como el viento. 

© The Independent 

2/II/05

 

 

La sociedad abierta y sus enemigos: la historia de Auschwitz.

Gilad Atzmon.

Sesenta años después de la liberación, Auschwitz se ha convertido en un evento político internacional. No es una coincidencia y creo que deberíamos preguntarnos: ¿Por qué ahora, por qué Auschwitz?

Al vivir en un entorno tecnocientífico, es natural que la mayoría de los comentaristas juzguen cualquier discurso narrativo por su contenido positivo, es decir, por la historia que relata, por los hechos que implica y por el mensaje que transmite. Cuando se trata de Auschwitz, surgen siempre las cifras aterradoras, Mengele y la selección del frío asesinato en masa, las cámaras de gas, los trenes, el célebre Arbeit Macht Frei [El trabajo libera] sobre la entrada, la marcha de la muerte justo antes de la liberación, etc. Y, a pesar de todo, yo diría que sacar a la luz lo que se oculta mediante el discurso de Auschwitz es, por lo menos, igual de instructivo. Todo relato histórico puede servir como cortina de humo; los discursos narrativos son muy eficaces para alentar la ceguera colectiva. En este sentido, los de Auschwitz y el Holocausto no son diferentes.

Según parece, y sin entrar en discusiones sobre las numerosas cuestiones relativas a la validez del discurso generalmente aceptado sobre el Holocausto, podríamos preguntar sin temor a equivocarnos para qué sirve el discurso oficial de Auschwitz. ¿A quién beneficia dicha versión de Auschwitz? Tenemos derecho a preguntar por qué diferentes instituciones políticas opuestas apoyan con tanta insistencia el discurso oficial del Holocausto. ¿Se debe acaso a una propaganda judía sabiamente orquestada? Yo ya no estoy tan seguro.

A primera vista, la respuesta a tales preguntas es sencilla: la devastadora imagen de Auschwitz y del judeocidio nazi es un argumento autosuficiente contra el nacionalismo, el racismo y el totalitarismo. Dentro del estado de aceptación del relato del Holocausto, cualquiera de los tres está considerado como un enemigo de la humanidad. Pero, entonces, habrá que admitir que no fueron ni el nacionalismo ni el racismo ni el totalitarismo los que mataron a tantos seres humanos inocentes en Auschwitz. Las ideologías no matan, quienes lo hacen son siempre personas, sean cuáles sean sus ideologías.

Pero la cosa no se queda aquí, pues con la imagen de Auschwitz en mente, los pensadores y políticos liberales occidentales están mostrando de manera entusiasta una ingenua visión de nuestra realidad social, al presentarnos una simplista división binaria. Por una parte, tenemos la sociedad abierta y, por la otra, sus numerosos enemigos. De acuerdo con esta visión del mundo, sólo existe una sociedad abierta, pero muchos enemigos diferentes; y, sin embargo, importa mencionar que la sociedad abierta es un significante vacío, significa muy poco en la práctica, tal vez nada. Al parecer, para llegar a ser miembro del exclusivo club basta con sumarse a las guerras correctas. El presidente Bush, un hombre que está lejos de ser elocuente en lo relativo a sus capacidades verbales, se mostró inesperadamente expresivo al presentar este axioma occidental tan posauschwitziano: o estás con nosotros o contra nosotros.

Estar con nosotros, es decir, encontrarse entre los abiertos, significa que crees que fuimos nosotros quienes liberaron Europa y que fuimos nosotros quienes liberaron Auschwitz, que fuimos nosotros quienes salvaron a los judíos y que somos nosotros quienes seguimos llevando la noción de democracia a los rincones más remotos de este planeta en ebullición. Estar con nosotros significa que aceptas el hecho de que somos la voz del mundo libre. Significa también que sabes que eres incondicionalmente libre. Es, básicamente, una nueva forma de tautología: eres libre incluso si no lo eres. Estar con nosotros significa que crees que el mundo progresa rápidamente hacia una gran división, hacia un choque cultural en el que tú eres un judeocristiano iluminado, bueno e inocente y el resto son oscuros malvados fundamentalistas o, por lo menos, malvados en potencia. Estar con nosotros significa que se supone que no debes hacer demasiadas preguntas sobre nuestra propia conducta inmoral. Por ejemplo, no debes preguntar por qué Bomber Harris & Co. asesinaron a 850.000 civiles alemanes al atacar ciudades alemanas en lugar de la infraestructura industrial nazi.

Ser un individuo libre en una sociedad abierta significa que nunca deberías formular preguntas sobre Hiroshima. En caso de que seas lo suficientemente estúpido como para sacar a la luz el asunto, más vale que seas lo suficientemente listo como para aceptar la mentira oficial: fue la mejor manera de terminar con aquella horrible guerra. Como eres un ser libre, no harás preguntas sobre la moralidad de causar 2.000.000 de víctimas en Vietnam. Estar con nosotros significa que no tienes que hacer todas esas estúpidas preguntas enojosas, porque Auschwitz es el mal supremo. Auschwitz es la piedra angular de la maldad humana y no olvides jamás que fuimos nosotros quienes terminaron con ella.

Pongamos la verdad en su lugar: Auschwitz fue un lugar horrible por encima de cualquier duda, pero desgraciadamente no fue la maldad suprema, y ello únicamente porque el mal no tiene ni límite ni escala. Pero, para ser históricamente exactos, ni siquiera fuimos nosotros quienes liberaron Auschwitz. Según parece, fue Stalin, el otro malvado. Fue Stalin el que dio a tantos judíos, prisioneros de guerra, prisioneros políticos, gitanos y otros reclusos la posibilidad de ver la luz del día. Pero, de nuevo, como eres un ser libre en una sociedad abierta, no tienes que preocuparte realmente por detalles históricos insignificantes como éste.

Cualquiera diría que Auschwitz es esencial dentro de nuestra autoimagen occidental de superioridad moral. Cuando se necesita el petróleo iraquí, el presidente estadounidense compara a Sadam con Hitler. Después, se nos dice que el pueblo iraquí debe ser liberado de su “Auschwitz”. Ya conocemos las inevitables consecuencias.

Ya que Auschwitz es tan crucial para los que formulan la política estadounidense, no causa sorpresa alguna que no muy lejos de la residencia del presidente estadounidense haya un inmenso museo del Holocausto dedicado a la memoria del pueblo judío y de sus heroicos liberadores. Dicho museo no trata de gente ni de crímenes contra la humanidad, sino de mantener la ilusión de la sociedad abierta. Trata del mantenimiento de un discurso narrativo muy específico. Trata de que tenemos razón y de que “ellos”, cualesquiera que sean, están categóricamente equivocados.

Este museo no trata realmente del sufrimiento judío. Supongo que habrá algunos hechos básicos que el museo no compartirá con sus visitantes: por ejemplo, no le contará a la multitud que lo visita que el gobierno estadounidense adoptó una política de inmigración altamente restrictiva –que nunca fue modificada– entre 1933 y 1944 con el fin de detener la inmigración judía. Evitará el hecho de que el gobierno estadounidense se negó u obstruyó las ofertas alemanas de negociación para sacar a los judíos de los territorios controlados por los nazis. Y, lo que es más importante, ocultará el hecho evidente de que no se instruyó a la fuerza aérea de EE.UU. para que desbaratara la mortífera maquinaria nazi. Ni los ferrocarriles que llevaban a Auschwitz ni el propio Auschwitz fueron jamás bombardeados, ni por la RAF británica ni por la fuerza aérea estadounidense. Cualquiera diría que existió una auténtica negligencia asesina en las decisiones estadounidenses sobre el asunto, aparte de la guerra. Por ejemplo, el 20 de agosto de 1944, ciento veintisiete fortalezas volantes, escoltadas por cien cazas Mustang, lanzaron con éxito sus bombas sobre una fábrica a menos de 8 kilómetros de Auschwitz. Ni uno solo de los aviones fue desviado para que atacara el campo de la muerte.

Estas historias no aparecerán en el museo estadounidense del Holocausto. Simplemente no se ajustan a la autoimagen heroica de superioridad moral estadounidense. La historia de Auschwitz es, en realidad, una historia de brutal negligencia angloestadounidense. El discurso narrativo aceptable sobre Auschwitz es, básicamente, un mito que existe para apoyar la práctica expansionista de EE.UU. Auschwitz es el pilar moral de la ideología estadounidense.

El museo del Holocausto está ahí para decirles a los estadounidenses lo que podría ocurrir si todo va mal. Por triste que suene, en EE.UU. hoy todo va mal, a pesar del museo. La razón es simple: cuando se construye la imagen del mal dentro del propio patrimonio cultural como el discurso del Otro, no es difícil permanecer ciego frente al hecho de que uno mismo ya es el mal. Al igual que sus hermanos israelíes, los estadounidenses han olvidado cómo utilizar la introspección.

En el caso de EE.UU., el discurso narrativo del Holocausto está ahí para servir a la filosofía expansionista de derechas. A fin de impedir otro Auschwitz, los estadounidenses enviaron sus ejércitos a Vietnam, Corea e Irak. Siempre son los liberadores. Hasta el final de la guerra fría existían los comunistas contra quienes combatir, un mal real y concreto, pero ahora el mal es cada vez más abstracto. En realidad, la única manera de materializar al impreciso enemigo es compararlo con Hitler.

El caso de Europa es ligeramente distinto. Por extraño que pueda sonar, en Europa es la izquierda parlamentaria quien obtiene ventajas de Auschwitz. Mientras exista Auschwitz profundamente arraigado en el discurso diario, la derecha jamás podrá levantar cabeza. La izquierda europea dominante depende por completo del discurso narrativo del Holocausto y del relato de Auschwitz. Según parece, Auschwitz es la última barricada de la izquierda contra la posibilidad de un renacimiento derechista. En Europa, todo sentido de aspiración nacional o incluso una preocupación demográfica que pueda sonar como xenofobia queda marcada de inmediato como un renacimiento del nazismo. Dentro de esta visión opresiva del mundo no se le permite a la gente que exprese ningún afecto hacia su país. Además, al depender políticamente de la imagen de la inocente víctima judía, la izquierda dominante europea nunca puede apoyar del todo la causa palestina.

Parece que Auschwitz representa un símbolo de la asociación entre la izquierda parlamentaria europea y la derecha expansionista estadounidense. Para ambos, Auschwitz representa un icono de amenaza contra la imagen de la sociedad abierta; dentro de la perspectiva de este vínculo fatal, cualquier izquierda europea genuina está destinada a ser expulsada hacia los márgenes. Cualquier forma de izquierda genuina, inspirada por aspiraciones reales, está condenada a verse presentada como algo subversivo y radical.

En marzo de 1998 Robin Cook, el entonces ministro de exteriores británico, hizo una visita diplomática a Israel. Mientras estaba allí, se negó con todo derecho a visitar Yad Vashem y afirmó que le preocupaba más el futuro que el pasado. Cook no tardó mucho en perder su puesto. Su negativa a inclinarse ante el relato de Auschwitz le costó el trabajo. No fueron los judíos quienes lo privaron del ministerio. Fue el partido laborista, un instituto parlamentario europeo de izquierda, el que lo expulsó.

Así que Auschwitz existe para mantener el mito de la sociedad abierta; existe para presentar una ilusión de identidad occidental liberada. Mientras Auschwitz exista en el corazón de nuestro discurso, seremos cualquier cosa menos liberados. Hay vida después de Auschwitz y esa vida nos pertenece. Más vale que hagamos algo con ella. Si hay algo que jamás deberíamos hacer es quitar la vida a otros en nombre de Auschwitz. Y está claro que eso es exactamente lo que estamos haciendo.

3/II/05

 

 

Juan Pablo II, Cuba y un dilema de conciencia.

Armando Valladares.

El reconocimiento que acaba de hacer el Pontífice a diversos aspectos de la revolución comunista coloca a los católicos cubanos en una encrucijada espiritual sin precedentes

El 8 de enero pp., al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador de Cuba ante la Santa Sede, S.S. Juan Pablo II pronunció un discurso en el cual efectúa un reconocimiento a varios aspectos medulares de la revolución cubana. El Pontífice subraya el "empeño de las autoridades cubanas" por "mantener y desarrollar" las "metas conseguidas con esfuerzo" en el plano de la "atención sanitaria", de la "instrucción en sus diversos niveles" y de la "cultura en sus diferentes expresiones". Y añade que, "asegurando estas condiciones", Cuba pone nada menos que algunos "pilares del edificio de la paz", en la cual es posible disfrutar de la "promoción humana integral", incluyendo el "crecimiento armónico del cuerpo y del espíritu" (item 2).

El elogio no podía ser mayor. No obstante, para los cubanos que sienten en su propia carne la obra destructora de la revolución comunista en su Patria, esa consideración papal resulta difícil, si no imposible, de justificar, aún considerada bajo el aspecto de las fórmulas de cortesía diplomáticas. ¿Cómo de un árbol malo pueden nacer frutos buenos? (cfr. S. Mateo 7, 18) Salud, educación y cultura, al contrario de constituir logros, vienen siendo usados desde el comienzo de la revolución como instrumentos de adoctrinamiento comunista y de control mental, psicológico e incluso religioso de la población. Médicos y profesores son entrenados para cumplir con ese trabajo de carceleros de las conciencias. Ha sido esa, y no otra, la meta de la dictadura que desde hace 46 años lleva a cabo un implacable embargo interno contra el pueblo cubano, lo contrario de una meta de paz o de crecimiento armónico de la personalidad.

El reconocimiento de Juan Pablo II se extiende a lo que califica como "espíritu de solidaridad" cubana, que se manifestaría en el "envío de personal y recursos materiales" a otros pueblos por ocasión de "calamidades naturales, conflictos o pobreza" (item 3).

Sin embargo, lamentablemente, ha sido éste el terreno propio del internacionalismo comunista, que colocó a Cuba en el triste papel de exportador de conflictos en América Latina y Africa, suscitando guerrillas que contribuyeron a provocar sangrientas calamidades peores que las de la naturaleza y a hundir pueblos en la miseria. Para Cuba, el modelo de anti-misionero internacionalista es el guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara, quien llegó a afirmar que el "odio" es el motor capaz transformar al revolucionario en "una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar". Por ello, la alusión papal al "espíritu de solidaridad" no puede dejar de producir consternación.

En los párrafos siguientes, de una manera comedida, Juan Pablo II insinúa su desazón ante la ausencia de un ambiente de "genuina libertad religiosa" para los trabajos de la Iglesia cubana, un requisito propio de "toda sociedad pluralista". No obstante, creyendo que es posible superar "divergencias" y hasta "cualquier diferencia" entre "quienes comparten la fe y quienes no la profesan" (o sea, no únicamente, pero principalmente, entre católicos y comunistas), sugiere el camino de un "diálogo constructivo y amplio" (itens 3, 4 y 5).

En realidad, en casi 50 años de revolución, entre quienes no profesan la fe, notoriamente, los máximos dirigentes del Partido Comunista de Cuba (PCC), se ha visto un empeño científicamente estudiado para diezmar y asfixiar a los católicos cubanos, siguiendo la satánica consigna de crear apóstatas y no mártires, lanzada en la Universidad de La Habana por el propio Fidel Castro. El implícito lamento papal confirma que la situación de asfixia de los católicos no cambió, a pesar de haber transcurrido casi 7 años del histórico viaje del Pontífice a Cuba (21 al 25-1-1998), que tantas esperanzas levantó dentro y fuera de la isla-cárcel. En esas condiciones, no se ve cómo llevar adelante, en la actual coyuntura cubana, un diálogo constructivo con quienes continúan con su política anti-religiosa, encarcelando personas por el mero hecho de discordar, y sin dar la menor señal de rectificación.

Sobre el texto oficial en español de la alocución papal, publicado en el sitio web de la Santa Sede, podría añadir otras interrogaciones que a un hijo de la Iglesia, sumamente respetuoso del Papado, producen dolor y hasta desgarran el alma. Preferí, por ello, limitarme a comentar lo indispensable. De cualquier manera, a los católicos cubanos que se oponen al comunismo por ser "intrínsecamente perverso", siguiendo el magisterio tradicional de la Iglesia, esta alocución papal los coloca en una encrucijada espiritual sin precedentes en la historia de nuestra Patria.

No es la primera vez que me veo en la obligación de conciencia de publicar comentarios, invariablemente filiales, sobre las relaciones diplomáticas de altas figuras de la Iglesia con el Estado comunista. Comentarios efectuados por el imperativo de conciencia de un fiel católico, cubano y preso político durante 22 años, que tuvo su fe vivificada al oír los gritos de jóvenes mártires católicos que murieron en el "paredón" de la siniestra cárcel de La Cabaña proclamando "¡Viva Cristo Rey!", "¡Abajo el comunismo!"

Me remito aquí a algunos de esos textos respecto de tan doloroso tema. En ellos se constata una enigmática continuidad de la política de mano extendida de las más altas figuras de la Iglesia hacia el tirano del Caribe, que se remonta a la época en que monseñor Agostino Casaroli, entonces secretario del Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia, llegó a afirmar en visita a Cuba que los católicos de la isla eran felices: "Fraudulenta ‘política religiosa’ del dictador Castro", 16-11-1996 (día de la llegada del dictador Castro a Roma); "Con el comunismo cubano, un ‘diálogo franco’ imposible", 4-03-1998; "Sí, el régimen comunista persiguió y persigue a los católicos cubanos", 9-08-1998 (en vísperas del viaje papal a Cuba); "ONU: representante vaticano favorece dictadura castrista", 26-10-2000; "El pedido de perdón que no hubo: la colaboración eclesiástica con el comunismo", 22-03-2000; "Cardenal Sodano y Fidel Castro: el Pastor sale en auxilio del lobo", 11-05-2003; y "El drama cubano y el silencio vaticano", 25-04-2003, publicados en el DIARIO LAS AMÉRICAS, de Miami, en las fechas indicadas.

15/I/05

 

 

Brasil-Lula: el mito del "hambre" se desinfla.

Destaque Internacional.

Reciente investigación social del IBGE, un conocido instituto estadístico, deja al descubierto flagrantes exageraciones del presidente brasileño, y de sus asesores ligados a la "teología de la liberación", sobre la desnutrición en Brasil

Las estadísticas nacionales que acaban de ser divulgadas por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), del Ministerio de Planificación de ese país, muestran que "en un universo de 95,5 millones de personas de 20 años o más, existen 3,8 millones (4%) con déficit de peso y 38,8 millones (40,6%) con exceso de peso". La investigación concluye "que la población adulta brasileña, analizada en su conjunto, no está expuesta a los riesgos de la desnutrición: ese índice de 4% es compatible con los padrones internacionales, que incluyen un porcentaje de individuos que son delgados por su propia constitución física"; en ellos, el "riesgo de desnutrición" es considerado "bajo", porque corresponde a pequeños "déficits" que varían "entre 5 y 10%".

El Brasil de hoy, por lo tanto, está muy lejos de ser una nación con 51 millones de desnutridos y "hambrientos", como alegó durante su campaña electoral el actual presidente Lula. En los primeros días de su gobierno, el mandatario brasileño llegó a basarse en ese dato del supuesto número de "hambrientos" -que ahora se verifica que es totalmente inconsistente- para lanzar con bombos y platillos el programa Hambre Cero, una bandera de marketing político que promovió al presidente y al gobernante Partido de los Trabajadores (PT), y que fue difundida generosamente por los medios de comunicación internacionales.

La investigación del IBGE fue efectuada en todo el país desde julio de 2003 hasta junio de 2004, con la ayuda del Ministerio de Salud, y la reciente divulgación de sus resultados tuvo el efecto de un "boomerang" político y psicológico sobre el presidente Lula y su equipo del Hambre Cero, entre los cuales se destacan figuras de la "teología de la liberación" como Fray Betto: ellos vieron desinflarse, de un día para el otro, el mito del "hambre" que habían contribuido a difundir por todo el Brasil, y surgir, simultáneamente, una realidad opuesta: la de un 40,6% de la población estudiada que padece de exceso de peso.

Lula trató de sacar las castañas del fuego diciendo que las personas, cuando son interrogadas por institutos de opinión respecto del hambre que pasan, "tienen vergüenza" de reconocerlo; y que por ello, los datos del IBGE no serían fidedignos. Sin embargo, el presidente del IBGE, de una manera respetuosa, pero categórica, explicó públicamente que el estudio del IBGE no se basó en preguntas y respuestas que pueden ser interpretadas subjetivamente sino que lo que se hizo fue "medir la altura y el peso de las personas, y determinar -según padrones establecidos internacionalmente sobre el denominado Índice de Masa Corporal (IMC)- quién está abajo del peso indicado y quién está por encima".

Resulta claro, y nadie lo niega en Brasil, que aún cuando los niveles de desnutrición afortunadamente sean mucho más bajos que los propalados por el gobierno brasileño, deberán ser enfrentados con políticas públicas adecuadas, constantes e inteligentes, para disminuirlos cada vez más. Pero también ha quedado claro el descrédito en que cayó el más conocido programa social del gobierno izquierdista de Lula, el Hambre Cero. Si no es lícito hacer marketing político con el lamentable estado de subnutrición, desnutrición y hasta hambre de las personas, menos aún se puede hacerlo con el hambre que no existe.

En los países en los cuales existe un mínimo de libertad para que investigadores y entidades científicas puedan examinar objetivamente las realidades sociopolíticas y manifestar públicamente los resultados de sus estudios, las exageraciones demagógicas de las izquierdas no llegan lejos y la realidad termina prevaleciendo. El reciente chasco lulista es un ejemplo característico de ello.

Lamentablemente, a lo largo del siglo 20 y comienzo del siglo 21, las izquierdas exageraron sistemáticamente los problemas sociales, para intentar justificar de esa manera sus reformas de estructuras y hasta sus revoluciones sangrientas. Por ejemplo, así lo hizo Fidel Castro en Cuba, pintando como catastrófica la realidad social, económica, educacional y de salud cubana del período pre-revolucionario, siendo que Cuba, según estadísticas internacionales serias, se situaba entre los países con mejores índices sociales de América Latina.

10/I/05

 

 

Argentina, Unión Europea y "tsunami" cubano.

Destaque Internacional.

Pese al enorme costo humano de la revolución comunista en Cuba, durante 46 años recientemente cumplidos, continúa la enigmática condescendencia de gobiernos occidentales con la dictadura de ese país

El primero de enero pp. transcurrieron 46 años de la revolución cubana, un "tsunami" político, social y económico provocado por el comunismo que continúa teniendo un enorme costo humano en Cuba, con secuelas que perduran en América Latina y África. Son numerosos los estudios que analizan documentadamente esa tragedia, al tiempo que desmitifican los supuestos "logros" con los cuales se pretende justificar esa revolución (cf. Armando Lago, "El costo humano de las revoluciones sociales: el Libro Negro sobre Cuba"; Juan Clark, "Cuba: mito y realidad"; Cubanos Desterrados, "Cuba 1997: dramáticos aspectos de la isla-cárcel del Caribe, en vísperas de la visita papal").

El "tsunami" cubano ha tenido un poder de destrucción no sólo material sino también espiritual. Su fuerza no radica en la cólera ciega de la naturaleza sino en el "odio" que convierte al revolucionario en "una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar", según el guerrillero argentino-cubano Ernesto "Che" Guevara, en una frase que sirve para entender el epicentro destructor de las revoluciones comunistas (cf. "Escritos y discursos", Tomo 9, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1977).

A pesar de ese costo del comunismo cubano a lo largo de 46 años, continúa la enigmática condescendencia de gobiernos occidentales con relación a la dictadura de ese país, siendo ejemplos recientes de ello el de Argentina y los de la Unión Europea.

En el primer caso, el presidente Kirchner, que había enviado una amable carta al dictador Castro solicitando la salida temporaria de Cuba de la neurocirujana Hilda Molina, para simplemente poder pasar la Navidad con su hijo residente en Argentina y conocer a sus nietos nacidos en ese país, recibió una categórica negativa. El gobierno argentino -a pesar de la humillación de que fue objeto pocas semanas antes de asumir la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU- prefirió ceder, pagando un alto costo político con tal de "preservar" las relaciones con Castro, aún reconociendo que el dictador "está más irreductible que nunca" (y, por tanto, más cerrado al diálogo).

En el segundo caso, la Unión Europea, que el año pasado había establecido sanciones diplomáticas a Cuba, debido a la detención arbitraria de 75 opositores y periodistas, y al fusilamiento de tres jóvenes que intentaban huir de la isla, simplemente decidió dar marcha atrás, cancelando incluso futuras invitaciones de opositores a las recepciones diplomáticas en las embajadas de miembros de la UE en La Habana. Gesto éste que provocó el regocijo del canciller cubano Pérez Roque y la innecesaria humillación de los opositores de la isla.

En ambas situaciones, las cancillerías alegan que quieren defender a las víctimas del "tsunami" cubano. Pero con vueltas atrás y actitudes endebles no hacen sino reforzar la posición "irreductible" de las autoridades cubanas, que perciben que pueden continuar impunemente violando los derechos más elementales. También se alega que la vía de la conciliación con La Habana sería más provechosa que la confrontación. Pero parece olvidarse el fracaso de todas las tentativas anteriores de diálogo diplomático impulsadas por altas personalidades internacionales, siendo la más notoria en ese sentido la del propio Juan Pablo II, durante su viaje a Cuba, del 21 al 25 de enero de 1998.

¿Hasta cuándo las víctimas del "tsunami" cubano tendrán que esperar de los gobiernos occidentales y de la opinión pública internacional la compasión y la ayuda efectiva que merecen?

6/I/05